Hallazgo en Pompeya: Sepulcro muy peculiar plantea interrogantes y retos para la arqueología funeraria

Una tumba muy peculiar hallada en las ruinas de Pompeya, antigua ciudad romana que fuese sepultada por la erupción del volcán Vesubio en el año 79, plantea nuevas interrogantes y desafíos a la arqueología funeraria.

Se trata de un sepulcro cerrado, cuya fachada posee decoraciones con plantas verdes sobre un fondo azul, además de una cámara para el enterramiento. Este último detalle llama particularmente la atención, pues en el período histórico al que pertenece, los cadáveres de las personas adultas eran incineradas, así lo fundamentó Silvia Lambertucci en un reportaje de la agencia ANSA sobre el hallazgo en cuestión.

Otro detalle curioso apunta a una inscripción en mármol que confirma el uso de la lengua griega allí, descubrimiento que ha sido posible gracias a excavaciones dirigidas por expertos del Parque Arqueológico de Pompeya y de La Universidad Europea de Valencia.

Dario Franceschini, ministro italiano de Bienes y Actividades Culturales, este constituye un hecho extraordinario. Y esa aseveración mucho tiene que ver con los datos científicos aportados por este descubrimiento.

Construida en la última década de existencia de Pompeya, en las afueras de Porta Sarno, la tumba del hallazgo pertenece a Marcus Venerius Secundio, un esclavo que —tras ser liberado— fuera guardián del Templo de Venus, la diosa a quienes los antiguos romanos consagraran esta ciudad.

El cuerpo de Marcus se encontraba semimomificado y la cabeza cubierta de cabellera blanca. También había una oreja parcialmente preservada, además de fragmentos de la tela que le silvió de envoltorio fúnebre.

(Cubadebate, con información de ANSA)