El trabajo bien cumplido significa un ¡Viva Grande! a la Revolución

Santa Cruz del Sur, 14 ago.- Sobre las aguas saladas de la Cañada de la comunidad de La Playa de este territorio santacruceño, donde hubo dos cayuelos, aprendió a remar con sus hermanos Jorge Luís Matamoros Pérez, al que la gente lo conoce por el sobrenombre de Caneo.

En los primeros ajetreos me dolía todo el cuerpo, luego me acostumbre a esforzarme y no quejarme por malestar de ese tipo. Cuando se trata de vencer los obstáculos hay que poner la voluntad por delante. El no se puede es consigna de vagos. Supe desde que era un niño que debía prepararme para ayudar a mis hermanos y mi papá. Por eso aprendí a temprana edad a pescar langosta y a arreglar las artes de pesca para no ser una carga para nadie y más en aquella época en que la gente pobre como nosotros ganaba casi nada”, rememoró.

Las ventajas obtenidas por los pescadores de estos predios al triunfar la revolución el 1ro de enero de 1959 favorecieron de igual manera al lugareño, su padre y hermanos.

Los Matamoros tuvieron la posibilidad de tripular embarcaciones pertenecientes a la industria pesquera santacruceña, de las que se sintieron dueños, haciendo uso óptimo de ellas cuando navegaban para capturar a la Reyna del Caribe.

El santacruceño Jorge Luís Matamoros Pérez (Caneo), aprovecha su jubilación para estar más tiempo cerca de sus seres queridos, aunque no se ha alejado totalmente del mar, porque su condición de hombre de sol salitreasí se lo exige.

En un bote de la pesca comercial privada el entrevistado ejecuta frecuentes salidas para pescar especies de escama, gran parte de las cuales entrega a la Empresa Pesquera e Industrial Sureña (EPISUR). Para él el trabajo bien cumplido significa darle un ¡Viva grande! a la Revolución Cubana.