Fuerzas pro-Gadafi resisten embestida rebelde

Fuerzas pro-Gadafi resisten embestida rebeldeTrípoli, 21 sep .-Leales a Muamar El Gadafi mantenían hoy el control de Sirte y Bani Walid, pese a fuertes embestidas de tropas rebeldes y la OTAN, cuyos partes de guerra manipulan deliberadamente la realidad militar de Libia.

Los insurgentes del autodenominado Consejo Nacional de Transición (CNT) no consiguieron avances significativos en Sirte, tierra natal de El Gadafi en la costa mediterránea, ni en Bani Walid, unos 150 kilómetros al sureste de Trípoli, debido a la resistencia encontrada.

Testigos citados por medios alternativos refirieron que los sublevados concentraron más hombres, tanques, carros blindados y otros arsenales en torno a las referidas urbes, siempre apoyados por aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Sin embargo, las operaciones militares están prácticamente inamovibles desde hace dos días dada la potencia de fuego mostrada por seguidores de El Gadafi, quien desde un lugar desconocido continúa alentando a luchar contra "traidores y agresores extranjeros".

Algunos voceros de los sublevados atribuyeron la falta de progresos en la batalla por Sirte a la efectividad de francotiradores y de la artillería pasada de los fieles al evadido líder libio, que cuenta con el respaldo de civiles armados y jefes tribales.

Los reportes del CNT, en cambio, describieron un éxodo masivo de residentes y de jefes tribales de Sirte que supuestamente prefieren huir en desbandada por carretera a luchar junto a El Gadafi, panorama poco creíble a juzgar por las dificultades para someter la ciudad.

Medios noticiosos árabes también reseñaron caravanas de carros con colchones y enseres domésticos y atiborrados de familias que describieron una situación precaria en Sirte con carencias de agua, electricidad, alimentos, medicinas, combustible y comunicaciones.

Igualmente, los insurgentes aludieron a "logros" en Bani Walid y aseveraron que después de un día de combates "controlan la mayor parte" de Sabha, un oasis situado 650 kilómetros al sur de la capital.

Según el comandante rebelde Bashir Ahwaz, en los combates del martes murieron tres de sus hombres y 19 miembros de tribus pro-Gadafi, pero admitió que demorarán una semana más para controlar todo el sur de Libia y sus fronteras con Argelia y Níger.

Entretanto, en esta capital se multiplicó la expectativa por el futuro político del país a raíz de que un dirigente del CNT anunció en Nueva York que un nuevo gobierno quedará conformado dentro de siete o 10 días, luego de un fallido intento el pasado fin de semana.

Mahmoud Jibril, a quien varias fuentes apuntan como primer ministro de un eventual gabinete libio, señaló que "en un máximo de 10 días" se anunciarán los cargos ministeriales, una vez se superen los reveses militares y las disputas internas por quiénes los ocuparán.

"La mayoría del trabajo está hecho, es cuestión de número de ministerios y su ubicación", explicó Jibril al admitir que titulares de carteras podrían instalarse en Trípoli y en Benghazi, segunda ciudad libia y cuna de la revuelta iniciada el 17 de febrero contra El Gadafi.
(PL)