Saltador cubano Luis Enrique Zayas entrena desde casa con mira a Olimpiadas

Santiago de Cuba, 8 may.- A Luis Enrique Zayas Fernández lo conocimos semanas después de hacerse con el título del salto de altura en el Campeonato Mundial Sub-20 de Atletismo de Bydgoszcz, Polonia, en 2016.

Sin embargo, algunas lesiones le impidieron mantener la regularidad y brillar en otros eventos principales, hasta que hizo “saltar” a toda Cuba en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, donde ganó la corona con marca personal de 2,30 metros.

Espigado y de menuda complexión, Luisitín —como le llaman cariñosamente sus allegados— sostiene entre sus mayores anhelos igualar las hazañas de Javier Sotomayor, ícono del deporte cubano y recordista universal con 2,45 metros.

“En la vida hay que ser ambicioso. Sotomayor es un ídolo para mí y ojalá algún día me acerque a sus logros. Lo que puedo asegurar es que trabajo muy fuerte para superarme en cada competencia en que participo”, confesó el saltador santiaguero.

Por estos días, cuando la actividad atlética sigue suspendida a causa de la COVID-19, Luis Enrique —ya clasificado a los Juegos Olímpicos de Tokio— se resguarda en su hogar junto a la familia, a la espera de que todo regrese a la normalidad.

“La decisión de parar fue correcta, no solo por el público, sino también por nosotros los atletas. Ahora toca cuidarnos y cumplir con las medidas de higienización para evitar infectarnos con el virus”, aseguró vía electrónica.

Con respecto a la autopreparación en casa, el atleta confesó que se mantiene activo, con ejercicios diarios para tratar de que la pausa no le afecte físicamente.

Además, sostiene la ilusión de brillar en la cita bajo los cinco aros, ahora prevista para el verano de 2021 si la pandemia fuera contenida o existiera la vacuna para proteger a los participantes.

Condiciones le sobran a Zayas para alcanzar sus metas. En Lima 2019 se convirtió en el cuarto cubano coronado a nivel panamericano, luego de su actual entrenador Juan Francisco Centelles (Caracas 1983); Sotomayor (Indianápolis 1987, La Habana 1991 y Mar del Plata 1995); y el también santiaguero Víctor Moya (Río de Janeiro 2007).

“Mi visión y esfuerzo están concentrados en los Juegos Olímpicos de Tokio, pero ahora lo más sensato es quedarse en casa. Por eso exhorto a mis seguidores a que tengan conciencia del complicado momento que atravesamos en la actualidad. Solo así venceremos la pandemia”, finalizó el indómito. (Texto y foto: Jit)