[:es]Reabren museo de Santiago de Cuba con modernas tecnologías[:]

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Santiago de Cuba, 25 jul .- El Museo de Historia Natural Tomás Romay, primero de su tipo fuera de La Habana con más de 50 años, reabrió sus puertas tras un proceso de modernización que lo convirtió en interactivo.

 

El inmueble, situado en el centro histórico urbano, quedó sumamente dañado tras el paso del huracán Sandy en octubre del 2012 y comparte sus espacios con el Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad (Bioeco), al cual pertenece como plataforma de educación ambiental comunitaria.

En la ceremonia de reapertura, la experta mexicana Norma Montes de Oca, de la empresa de divulgación científica de esa nación, encargada de los trabajos, expresó que esta es la primera etapa de un proyecto que tomará alrededor de un año y eliminará la concepción estática de las muestras museables.

Consideró que estas instituciones deben ser ágiles y divertidas para captar mejor la atención de los públicos y en especial de los niños y jóvenes, comprometidos luego con el cuidado de los entornos naturales a partir de un mayor conocimiento de ellos.

Por su parte, el doctor José A. Planas, investigador de Bioeco, apuntó que estas transformaciones se insertan en las tendencias mundiales de los museos y en especial de los de historia natural, donde las personas pueden aprender a la vez que se entretienen, de una manera participativa por medio de esos ingenios.

Señaló entre las bondades de los cambios las posibilidades de buscar información digitalizada acerca de los fenómenos que se exhiben y acceder a páginas web para aumentarla, así como una biblioteca virtual y la ampliación del ancho de banda para Intra e Internet.

Cada vez que una persona visite la institución encontrará algo nuevo, resaltó Planas al referirse a las grandes pantallas en tercera y más avanzadas dimensiones que posibilitarán reproducir más fielmente esos entornos en unas siete salas, desde el origen del universo, historias geológicas y de la sismicidad.

El Museo Tomás Romay, fundado por el prominente científico Antonio Núñez Jiménez, acogió desde sus inicios la sede de la Academia de Ciencias en el Oriente de Cuba, lo cual fue revitalizado en años recientes como filial del ente en esta parte de la geografía cubana. (PL)

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