Pasear a su perro le brinda mejor salud

Revisando un número de hace algún tiempo en la revista Journal of Epidemiology and Community Health., encontré casualmente un artículo de vigente actualidad, muy interesante y útil donde se aborda este aspecto.

El significado para la salud de un perro como mascota

Un perro se convierte en algo más que un compañero a quien le damos cariño y llenamos de atenciones, pues puede convertirse en una motivación para realizar una mayor actividad física en personas de la tercera edad. Pasear al perro da la agradable oportunidad de hacer ejercicio a estas personas durante todo el año y se demostró en un estudio realizado en Inglaterra en 3,000 adultos mayores, pues este grupo hacía un promedio de 30 minutos más de actividad física al día que los restantes, sin perro que pasear.

Es para todo el año

El incremento en la actividad vinculada con el paseo al noble amigo fue más notable en invierno, cuando los días son más cortos, el anochecer más temprano, en días más fríos y más húmedos. Quienes paseaban a sus perros eran mucho más activos desde el punto de vista físico y pasaban menos tiempo sentados. Fueron mucho más evidentes las diferencias aun en los días largos, soleados y cálidos del verano entre los que paseaban a perros y los demás participantes sin perro.

Para quienes pueden

Aunque tener un perro no es posible para todos los adultos mayores debido a las demandas económicas y de dedicación que implica cuidar a una mascota, esta investigación aporta nuevas ideas para aumentar la actividad física, tan necesaria en los de la tercera edad. Los consejos sobre actividad física por lo general están enfocados en que la gente sea activa pensando en los beneficios para ellos mismos derivados en su bien personal, pero las necesidades de un querido perrito también incentivan a que se pasee al animal cuantas veces lo demande su cuidado, porque al ser estimulados por algo aparte de sus propias necesidades, podría ser un motivador realmente poderoso, y se debe encontrar la forma de aprovecharlo en próximas investigaciones cuando se planifiquen intervenciones de ejercicio pensando en el futuro de todos sus beneficiarios. Durante mucho tiempo tuve una mascota llamada Mantra, una perra pastora alemana que perdí hace unos pocos años debido a una enfermedad incurable debido a sus muchos años conmigo. Vaya este artículo como un mensaje de reconocimiento y gratitud a su utilidad en muchos aspectos de mi vida, incluido el de la actividad física.

M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández
Máster en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba

(Tomado de Radio Rebelde)