La obra maternal tiene seres inmensos (+Fotos)

Santa Cruz del Sur, 9 may .-Ella se levanta con el rostro aún adormecido; antes de dar el primer bostezo, antesala del buchito de café, la sorprenden, junto a la humeante cafetera, los besos más intensos de quienes verdaderamente la aman.

Todos quieren decir una frase cariñosa, otros las más halagadoras, esas que expresan desde el lugar luminoso del alma lo importante que es una ¡Madre!


Los brazos de sus seres queridos, también de vecinos, se vuelven al instante raíces en su cuerpo. Al amor se le acrecientan las fuerzas ante tantas demostraciones. La agasajada quiere decir todo lo que siente, sin embargo, le brotan por los lagrimales pétalos de rosas; un nudo fuerte en la garganta le oprime, tierno, las palabras…. Suspira y expresa: Gracias por tan lindo amanecer; ofrece el néctar recién colado.

Muchos ya no la tienen a ella, sólo les queda colocarle un ramo de flores ante el cuadro colocado en el lugar considerado especial dentro del hogar, otros van hasta la necrópolis a rendirle el tributo de hijos buenos, que nunca termina.

Fue este domingo donde lo por hacer quedó para otro día. Reunirse con la progenitora fue el objetivo central de la jornada, incluso en aquellos que no conviven con ella. Nada se convirtió en obstáculo, ni siquiera las distancias. Ante ella se desvanecen los inconvenientes.

Fue este Día de las Madres el centro del mundo; se incrementó la ternura entre sentimientos compartidos. Ella constató otra vez que su obra tiene seres inmensos, fieles a los sabios consejos; los ve empinarse, sin dejar de escuchar: Mami, sin ti nos haremos viejos.