La dicha de ser futuras madres produce inenarrable felicidad a embarazadas santacruceñas

Santa Cruz del Sur, 7 may .-La felicidad les sonríe por fuera y desde el interior de los abultados vientres a jóvenes embarazadas que reciben atenciones en el Hogar Materno de Santa Cruz del Sur, inmueble donde esmero, atenciones sistemáticas y excelente servicio son realidades que saltan a la vista en cuanto hasta allí se llega.

En ese pequeño palacio las féminas encinta sienten el goce continuo del beneplácito. La práctica constante de la generosidad les hace experimentar las más tiernas emociones.

“Ya tengo 21,6 semanas de embarazo, todavía me falta un tiempito para parir. El médico de la familia orientó mi ingreso aquí; antes de llegar pensé que sentiría tristeza, pero ha sido todo lo contrario… Voy a tener una niña, se llamará Lesi Rosané”, declaró Yanetsi Soto Puig.

Arrianne Torres Naranjo, le expresó al reportero su alegría, “así se la transmito constantemente a la bebecita. También es hembra; la podré abrazar en el mes de agosto”.

La doctora Rosa María Espino Delgado, especialista en Medicina General Integral (MGI), informó al reportero que las embarazadas con algunas patologías asociadas se les brindan atenciones diferenciadas. “Por ejemplo las adolescentes al manifestar ganancias inadecuadas de peso, modificaciones del cuello uterino, anemia, entre otras, son ingresadas en esta institución”.

El pase diario de visitas permite conocer si requieren “de complementarios, garantizándoselos a través del cercano laboratorio clínico; de igual manera se les proporcionan las inter consultas en dependencia de las necesidades, medio en el que reciben indispensables valoraciones de otros especialistas”.

Con tres décadas dedicadas a la enfermería, la licenciada en esa rama de la Salud Pública Idalmis Villavicencio Puig se siente doble madre cuando atiende a las jóvenes embarazadas. “20 años llevo consagrada a ellas… Nunca se olvidan de mí; cuando las encuentro acompañadas de sus hijos, le dicen: esa fue la “seño” que me atendió cuando tú estabas en la barriga de mamá. Eso me hace estremecer de satisfacción”.

La jornada continúa en el Hogar Materno de la localidad. La Villavicencio queda atareada, tomándoles los signos vitales a las próximas progenitoras, la altura uterina, el foco, el estado del dorso derecho o izquierdo del abdomen donde se acomoda el feto. Es cierto: es inenarrable el bienestar que en ese recinto se aprecia.