Embarcaciones pesqueras reciben mantenimiento en Varadero-Astillero de localidad santacruceña

Santa Cruz del Sur, 2 sep.-El programa de mantenimiento y reparación de embarcaciones en el combinado pesquero Algérico Lara Correa de esta localidad, se cumple de acuerdo a lo planificado. El mismo es orientado por los técnicos del departamento naval para conservar la productividad de los barcos que componen las flotas destinadas a las capturas del camarón, la langosta, las especies de escamas y el pepino de mar, durante los días de campaña establecidos.

Para cumplir estas indicaciones las embarcaciones previstas navegan poca distancia, conducidas por sus patrones, desde el fondeadero de la citada entidad hasta el varadero-astillero cercano al litoral costero. La capacidad del establecimiento permite atender un solo navío, por tanto es indispensable que los cometidos de tipo profilácticos, medios (en el año) y cuatrienal, no se extiendan, aunque sin perder su principal atributo: la calidad.


Juan José Marrero González, operario experimentado en labores con plástico reforzado de fibra de vidrio, junto a su compañero de faena Luís Enrique Ávila Rodríguez, trabajadores ambos de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Chullima, perteneciente a la empresa Ceprona, de La Hababa, prestan el servicio de mantenimiento a barcos de estructura plástica de entidades pesqueras camagüeyanas y las homólogas hasta Pinar del Río, incluida la Isla de la Juventud.

Desde el mes de enero estos hombres andan por estos lares aplicando la resina poliéster, fibra de vidrio, cobalto, catalizador y acetona. “Primero hay que emplear la máquina lijadora antes de usar esos productos, luego de aprovechados volvemos a tomar ese equipo para dejar toda la superficie exterior e interior muy lisa y poder pintar. Ya hemos reconstruido aquí otros navíos, botes y cherneras del mismo material”.

Satisfechos en grado superlativo se manifestaron Luís García Ripoll y Alejandro Sánchez Moncada, patrón y motorista, en el mismo orden, del langostero 358, destinado a la inspección pesquera.

“Si cumplir los planes de captura es valioso para mejorar la economía cubana, el chequeo y control de esa tarea a cualquier hora del día y la noche, desde esta nave, permite conocer su avance. Aprovecho para darles las gracias a los camaradas habaneros por lo bien que ejercen la faena”, manifestó Ripoll.

De igual manera al varadero-astillero del territorio suben los barcos ferrocemento del “Algérico Lara Correa”, cuando tienen dañada la armazón. Por supuesto, tienen lugar los llamados imprevistos, que en ocasiones no se pueden solucionar con el barco dentro del agua.

“Cada segundo se llama de eficiencia, aprovechamiento… Se lo afirmo yo”, dijo seguro José Ramón Carrió Álvarez, quien lleva cuatro décadas en el oficio de mecánico naval. “Soy integral: si tengo que soldar u operar el motor Yan mar para subir los barcos al varadero lo hago gustosamente”.

Allí se le presta igual servicio a navíos del puerto de Guayabal, en el municipio tunero Amancio Rodríguez; de la UEB playa Florida, ubicada en la localidad agramontina del mismo nombre y a embarcaciones al mando de los prácticos del puerto en estos predios.