El país debe aprovechar toda su potencialidad para producir alimentos

Guantánamo, 2 abr .-Rafael Santiesteban Pozo, miembro del Comité Central del Partido y Presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), exhortó a los cooperativistas y campesinos  a aprovechar todas sus potencialidades y experiencias, para incrementar la producción de alimentos.

Hay que sembrar, cosechar y acopiar todo lo posible y llegar con el contrato hasta el último productor, ya sea el que más aporte o un modesto usufructuario, sentenció el también integrante del Consejo de Estado de la República de Cuba, luego de encabezar la visita de control integral del Buró Nacional de la Organización a la provincia.

El dirigente campesino explicó que crear alimentos para el pueblo es importante, como vía para sustituir importaciones e incrementar los fondos exportables, pero “existen otras obligaciones que no pueden pasarse por alto”.

Entre esos imperativos mencionó  cumplir lo comprometido con la Empresa de Acopio , erradicar los desvíos, pagar en tiempo los tributos, garantizar el funcionamiento orgánico, celebrar con calidad las asambleas de asociados y cumplir con el reglamento de la ANAP.

Aclaró que de obedecerse esos preceptos se beneficiará el abastecimiento territorial, con una mayor recepción de carne, leche, viandas, hortalizas, frutales, café y cacao.

Subrayó que en estos últimos dos cultivos, y en la madera,  principales riquezas de las serranías cubanas, Guantánamo tiene una gran responsabilidad, por constituir un bastión importante en esos rubros exportables.

Por último, Santiesteban Pozo insistió en un tema “inseparable de todos los que he enumerado: fortalecer la cultura económica de nuestros asociados”.

Especificó que ese concepto abarca la vigilancia en la confección de los estados financieros en las organizaciones de base, el nivel de utilidades y de organización de la fuerza de trabajo, la eficiencia, y la cultura tributaria.

Calificó al cumplimiento insoslayable de lo pactado con la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT), como una obligación de carácter económico y moral, porque “el campesinado ha sido la clase más beneficiada por la Revolución, por lo cual  contribuir al Presupuesto del Estado, garante de los principales servicios a la población, es un requerimiento al que no podemos faltar”. (ACN)