Ballet Nacional de Cuba apunta a García Lorca con Tierra y Luna

La Habana, 19 ago .-El Ballet Nacional de Cuba (BNC) anunció que volverá sobre la obra poética de Federico García Lorca mediante la puesta de Tierra y Luna, una coreografía de la española María Rovira.

 

La creadora distinguida en 1998 por la Generalitat de Cataluña con el Premio Nacional de Danza montó esta obra para la compañía cubana aquel mismo año y en reciente visita a esta capital manifestó alegría a Prensa Latina porque más de una década después aquí le preguntan con cariño por esa pieza.

Rovira tiene una larga historia de colaboraciones con el BNC y la compañía Acosta Danza, cuyo director, Carlos Acosta, la eligió como coreógrafa de una película inspirada en él que en unas semanas se estrenará en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, España.

Además de Tierra y Luna, con música de X Alfonso, el BNC interpretará la comedia-ballet La flauta mágica, una versión de Alicia Alonso inspirada en la obra homónima del coreógrafo ruso Lev Ivánov.

Las funciones tendrán lugar en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso los fines de semana de 31 de agosto, 1 y 2 de septiembre y 7,8 y 9 de septiembre.

Ambas coreografías podrán disfrutarse también en galas del 26 Festival Internacional de Ballet de La Habana, que se realizará del 28 de octubre al 6 de noviembre.

La cita celebrará el aniversario 70 de la fundación de la compañía cubana, declarada este año por el gobierno como Patrimonio Cultural de la Nación.

Sin dudas, las coreografías más trascedentes de Ivánov fueron Cascanueces (1892) y los actos segundo y cuarto de El lago de los cisnes (1895), pero en medio de ambos trabajos montó La flauta mágica, estrenada en 1893 en San Petersburgo.

Las primeras temporadas de la pieza en Rusia tuvo protagonistas de lujo como Mijaíl Fokín, Agrippina Vaganova, Olga Preobrajenska, Enrico Cecchetti y Anna Pávlova, entre otras personalidades históricas.

Precisamente, Pávlova estrenó la obra en Cuba, el 13 de febrero de 1917, en el Teatro Nacional, actual Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, durante la segunda gira de su compañía al país caribeño.

El argumento de La flauta mágica, en torno a un instrumento musical que, al ser utilizado por la persona elegida, obligaba a bailar a todos, fue tema de varias producciones de ballets en el siglo XIX, pues diversos coreógrafos europeos utilizaron el motivo para componer relatos danzarios.

Disímiles fuentes literarias inspiraban a los creadores de esa época, el propio Wolfgang Amadeus Mozart creó su ópera La flauta mágica; aunque el argumento representado por Ivánov no guarda relación alguna con esa pieza mucho más trascendente y famosa.

Para la versión cubana, Alonso partió del argumento de Ivánov, sobre una partitura de Riccardo Drigo, y la enriqueció con su dominio del estilo de la danza y la pantomima del período en que se estrenó la obra.

Mas, a fin de acercarla al público contemporáneo y típico de su carácter de virtuosa bailarina, le aportó una utilización de la técnica clásica acorde al desarrollo actual.