[:es]Alegres y unidos los santacruceños festejaron en familia el advenimiento del 2018[:]

[:es]Sabedores del significado de los vocablos libertad y soberanía los santacruceños levantaron las copas al filo de la medianoche de este primero de enero para desearle más salud a la Revolución Cubana, lealtad eterna al ejemplo de Fidel, además continuar sin prisa pero sin pausa construyendo el modelo económico y social al que aspiramos sin desistir de la ruta socialista destinada a perfeccionarse.

Los integrantes del núcleo fundamental de la sociedad: la familia, en cada hogar de estos predios, al igual que en el resto del “caimán” inexpugnable, compartieron unidos las alegrías, los objetivos cumplidos y se trazaron nuevos propósitos para el nuevo año recién iniciado: el 59 del triunfo definitivo.

Mucho ha de continuar haciéndose en la formación integral de las nuevas generaciones, incrementar la calidad del proceso docente-educativo, exigir porque la eficiencia prime en cada minuto productivo, trabajar con mayor unidad en el combativo quehacer contra las ilegalidades, la corrupción y las indisciplinas sociales, así como prestar mejores servicios al pueblo en la Salud Pública y otros sectores.

Cuanto hagamos bien se revierte en bienestar colectivo, eso ha quedado demostrado. Todos podemos conseguir mejores resultados desde las trincheras donde efectuamos los quehaceres cotidianos. ¡Sí se pudo, sí se puede y sí se podrá!

El aprovechamiento máximo de cada deber tiene siempre un efecto positivo para los consagrados. Esto es tarea de grandes, a los flojos no le queda de otra que respetar y echarse a un lado.

Los hombres y mujeres de este pedazo de tierra cubana han jurado nunca flaquear por difíciles que sean los tiempos. ¡Aquí no se rinde nadie! Cambiaremos lo que deba ser cambiado, pues tenemos bien claro el sentido del momento histórico.

Con la guía de Fidel y Raúl nos mantendremos por los siglos de los siglos siendo libres, independientes y soberanos aunque al imperialismo yanqui eso le provoque “jaqueca”.

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