Trabajadora de la cultura celebra entre trabajos y proyectos

Trabajadora de la cultura celebra entre trabajos y proyectosGeorgina Chávez Díaz, una santacruceña laboriosa, encuentra tiempo para hacer títeres, escribir cuentos, poemas, enseñar a niños y personas con diferentes discapacidades, en fin, para dignificar el arte de alegrar la vida a sus semejantes. Este lunes la sorprendió entre trabajos y proyectos en la biblioteca municipal…

Trabajos y Proyectos

Georgina alimenta su voluntad con la creación y la musa

Los títeres transmiten el encanto de la gracia, los monólogos la enseñanza y el buen uso de la palabra, los cuentos llevan el gusto exquisito de la narrativa personal. Georgina Chávez Díaz lleva años andando por esos 3 senderos, son muchas madrugadas que la musa ha despertado su voluntad, para que sus nietos y los infantes de Santa Cruz del Sur continúen recibiendo su dedicación.

Hace cinco años atiende el área especial de la biblioteca municipal Mártires de Pino Tres, desde la cual ha tenido que estudiar y prepararse más, convirtiéndose en una buscadora insaciable, hábito que le permite nutrirse de valiosos conocimientos, muy indispensables para aportar desde sus deberes.

Dentro del sector de la cultura fue promotora de teatro. “Atender a los adultos me gusta, pero prefiero estar rodeada de niños”. Sus compañeros la llaman afectuosamente Geo; en la parte alta de la institución que a diario la acoge, se le puede ver realizando el trabajo de mesa, revisa libros, ficha cuestiones de interés, selecciona los documentos a estudiar, piensa, y busca que esas horas tenga el provecho ineludible.

Las medianoches la han espabilado, no sólo para atender a la madre enferma, también para escribir un cuento o una poema, así nacieron El pollito que no le gusta el sol y El Chivito que no come hierba, narrativa infantil “donde tengo que ser siempre cuidadosa, los pequeños no aceptan un cuento mal hecho, y hasta lo critican, pero hasta ahora he tenido suerte”, asevera motivada.

Es común encontrarla en talleres y eventos literarios, organizados en el patio y a nivel provincial, entre sus cosas guarda numerosos diplomas de reconocimiento, testigos de su participación. Ha sido capaz de volverse artesana, hace muchas figuras con caracoles, rejos de langosta, emplea con habilidad la fibra del coco y hace adornos en las pajillas.

Los Títeres

Los títeres no son un antojo más en esta mujer llena de sueños que retozan incansables,  no deja que los problemas personales le quiten sus pensamientos mágicos, sus ideas se endulzan. Aunque haya preocupaciones y tendencias, nada la aleja del mundo interior que la acompaña, donde chicuelos, muñecos, personajes sin nombres y libros, giran y esperan siempre por ella.

“Me dediqué a hacer títeres y les puse nombres, si los humanos los tenemos, ellos deben llevarlos, eso permite identificarlos. Los he llevado a muchas escuelas, fundamentalmente de la enseñanza primaria, los estudiantes conocen a la Negra Fuló, el Guajiro Aniceto, Pelayo Montero, Miguelón, el sapo Macumeco y la rana Lidubina, entre otros”, manifiesta la Chávez Díaz.

En los escenarios donde la imaginación da la tonalidad que el artista desea, esos títeres manejados por diligentes manos, han dejado sus historias de ficción en la sonrisa feliz de un público, que pide, se repita su presencia.

Área Especial

Los textos que dio a conocer como promotora fueron muchos. El interés siempre ha estado marcado, Georgina desea que cada persona a la que se acerca o conoce, lea, intencionadamente, con cuentos que salen de las páginas atrayentes, las que se han lucido en hogares, centro de enseñanza y de trabajo, con su voz o la de sus acompañantes.

“La directora anterior me dijo, que yo tenía condiciones para dirigir el área especial de la institución, que fue atendida por un miembro no vidente de la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales (ANCI), y posteriormente se amplió sus servicios a la Asociación Nacional de Sordos e Hipoacústicos (ANSOC) y a la Asociación Nacional de Limitados Físicos Motores (ACLIFIM). He aprendido algo del  braille de manera autodidacta, pero necesito dominar el ábaco para sacar las cuentas matemáticas como lo hacen los ciegos”.

Desea que las yemas de sus dedos lleguen a adquirir mucha sensibilidad, eso requiere de mucha ejercitación con los granitos de azúcar, el tiempo se busca y la oportunidad también. Muchas veces cierra los ojos y comienza a puntear, la equivocación la sorprende en el párrafo de una obra, lo intenta de nuevo y así va cumpliendo su objetivo.

Para las 3 organizaciones de minusválidos de este territorio hay textos sobre deporte, cultura, noticias y medios de enseñanza. ”En consultas y referencias tenemos toda la información solicitada, con respuestas rápidas, sin descontar las aclaraciones telefónicas”, expresa la especialista en bibliotecología.

Grupos de Trabajo

Ocho grupos de pioneros rehabilitadores o lectores ya tiene organizados. Educandos estos, de los grados cuarto, quinto y sexto en los planteles José Martí, Ignacio Agramonte, Máximo Gómez y Carlos Manuel de Céspedes, de esta cabecera. Con los pioneros visita numerosos hogares donde residen afiliados a la ANCI, la ANSOC, y la ACLIFIM. “Estos niños reciben clases de braille, aprenden a usar el bastón blanco y se les enseñará el lenguaje de señas para que puedan comunicarse con las personas que tienen esa limitación. En nuestras visitas ellos leen poemas, narran historias y ofrecen lecturas que agradan y alegran la vida de los discapacitados”.

Geo tiene en sus proyectos brindar sus cocimientos a un grupo de trabajadoras sociales, que cumplirán similares actividades a la de los pioneros, pero con empeños superiores,  pretende fundar un grupo musical con varios de los asociados que atiende, experiencia que ya tiene el municipio camagüeyano de Esmeralda.

Cortesía de Santiago SantaCruz, Cronista Unión de Historiadores para Radio Santa Cruz
14-12-009