FAO destaca desarrollo educacional y científico de Cuba

FAO destaca desarrollo educacional y científico de CubaLa Habana, 11 oct .- El representante de la FAO en Cuba, Marcio Porto, destacó el desarrollo educacional y cientifico de esta isla, factores indispensables en cualquier país para lograr seguridad alimentaria, subrayó.

En entrevista exclusiva a Prensa Latina, precisó entre los pilares fundamentales para alcanzar esa condición, producción, disponibilidad de alimentos y su utilización.

Porto descató la capacidad de reacción rápida del pueblo cubano frente a los ciclones que afectaron el país en 2008, la cual permitió en poco tiempo recuperar los niveles de producción existentes antes de esos eventos.

Señaló que conjuntamente con la agricultura cubana se trabaja en aprovechar el potencial educativo y científico para establecer salas de lecturas en unidades agrícolas, para lo cual la FAO donó más cuatro mil libros.

Precisó que para ello se seleccionó una unidad básica de producción cooperativa (ubpc)de cada provincia, en coordinación con la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA).

Según el diplomático, la FAO estima que globalmente se necesita en los países en desarrollo una inversión anual de 30 mil millones de dólares, a fin ayudar al desarrollo de la producción agrícola.

Significó en ese sentido la importancia de que las naciones ricas cumplan las promesas de millonarias donaciones de capital, realizadas en los últimos dos años en varias cumbres.

Por primera vez en el planeta se elevó a más de mil millones ( el 15 por ciento de la población global), la cantidad de seres que sufren hambre, tras sumarse este año cerca de 105 millones a consecuencia de la crisis económica global.

Dijo que el hambre en el mundo es más que todo un problema de falta de voluntad política y de desigual distribución de los alimentos.

Mientras unos tienen mucho y no sienten los efectos de la crisis, para otros este problema se agudiza, particularmente en las naciones pobres del Sur, apuntó.

A juicio del representante de la FAO, se enfrenta un momento singular, en el que se ha puesto de relieve la fragilidad del sistema mundial, y a la agricultura en el centro de la atención de los gobiernos y países.

Acerca de la situación alarmante que vive el mundo como resultado de la combinación de crisis (alimentaria, financiera, ecológica, y otras), precisó que en Asia hay 642 millones de desnutridos, tras aumentar este año un 10 por ciento.

Mientras, en Latinoamérica y el Caribe, región exportadora de alimentos, se estima que la cantidad aumente cerca del 13 por ciento y alcance a 53 millones de habitantes.

Por último, en África, especialmente en la zona subsariana, el hambre atenaza a 270 millones de individuos, tras escalar un 11,9 por ciento de su población.

Consideró que esa región tiene condiciones para alimentar a su población de forma digna.

Debe administrar bien sus abundantes recursos, acabar con el analfabetismo y lograr la educación de todos sus ciudadanos para alcanzar el progreso tecnológico y el desarrollo económico.

Hay gobiernos muy competentes y con buenas condiciones en esa área, donde sus habitantes saben desde hace mucho tiempo como cultivar y pastorear.

En opinión de Porto, la solución estructural del problema alimentario global está en incrementar la producción y la productividad agrícola, sobre todo en las naciones de bajos ingresos y déficit de nutrientes.

La existencia de nuevas tecnologías agrícolas hicieron crecer en el mundo de forma espectacular la producción de alimentos.

Sin embargo, éstas no están al acceso de muchas personas por la desigual distribución, y porque esas tecnologías, abundantes en los países industrializados, son escasas en las subdesarrolladas, explicó.

De ahí la importancia de los programas que se realizan con la contribución de la FAO para la transferencia tecnológica y el desarrollo productivo en los países que los soliciten, concluyó.(PL)