Bolivia reiteró rechazo a bases militares en Latinoamérica

 La Paz, 8 ago .- Bolivia reiteró esta semana el rechazo a la instalación de bases militares extranjeras en Latinoamérica, un reclamo asociado a los sentimientos de independencia que marcaron las fiestas patrias por el aniversario 184 de la fundación de la nación.

En un mensaje al país desde la ciudad de Sucre, el presidente Evo Morales resaltó la necesidad de contar con una doctrina militar propia y destacó el papel de las fuerzas armadas en el proceso de cambio.

La institución castrense también celebró en Oruro otro aniversario de su creación con una parada militar, en la que participaron miles de indígenas, campesinos y mineros, entre otros sectores sociales.

En ese acto, Morales, denunció las pretensiones de Estados Unidos de instalar enclaves en la región con el argumento de defender su territorio y la lucha contra el narcotráfico.

"No es posible que algunos países permitan la implementación de estaciones de soldados extranjeros bajo las doctrinas norteamericanas", remarcó.

También reflexionó sobre cómo el imperio puede llevar su ejército a cualquier parte del mundo, instalar sus cuarteles con soldados que gozan de inmunidad, lo cual, a su juicio, es sinónimo de impunidad.

Recordó que en Bolivia los extranjeros armados perseguían al movimiento campesino e indígena y que él fue víctima de sus abusos, por lo cual considera el hecho como un una agresión.

El dignatario también precisó que en agosto de 2008 algunos grupos intentaron un golpe de Estado y tocaron a las puertas de los cuarteles, pero fracasaron.

"Las Fuerzas Armadas son democráticas, no vienen de golpes de Estado", remarcó en alusión a la asonada que el pasado 28 de junio depuso por la fuerza al presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya.

El dignatario también llamó a defender la unidad e integridad de Bolivia, como el mejor homenaje a quienes lucharon por la soberanía nacional.

"Lo primero que debemos hacer es pensar y vivir para la Patria y no vivir de la Patria", dijo el jefe de Estado.

Asimismo precisó que después de 184 años de la fundación, por primera el país se rige por una nueva Constitución Política del Estado, aprobada gracias a la conciencia del pueblo en enero último.

Recordó que en esa ley suprema se defienden derechos humanos fundamentales como el acceso al agua, la electricidad, las telecomunicaciones y otros servicios básicos que no pueden ser privatizados.

En la semana, el jefe de Estado reiteró el pedido de su gobierno a la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) para que rechace la instalación de bases extranjeras.

Indicó que planteará la propuesta a UNASUR el próximo lunes en Quito (Ecuador) para, de manera conjunta, impedir sea admitida la presencia de uniformados foráneos en la región.

La postura de Morales responde a los planes de Colombia y su presidente Álvaro Uribe, quien visitó La Paz, de firmar este mes una extensión a su acuerdo militar con Estados Unidos, que incluiría el uso de siete bases de la fuerza armada del país suramericano por soldados de la potencia norteña.

La sociedad boliviana se mantuvo atenta esta semana además a la labor de un equipo de antropólogos y forenses argentinos y bolivianos que encontró hasta el momento los restos de al menos cinco desaparecidos en la dictadura militar de 1970, cuando ingresó en la localidad de Teoponte, zona tropical de La Paz.

Según constató Prensa Latina en el lugar de las excavaciones, el quinto despojo fue localizado en un agreste paraje denominado San Antonio, en la provincia de Larecaja.

La responsable del equipo de trabajo, la argentina Silvana Durnal, declaró que en dos semanas de labor y gracias a las fuentes testimoniales y documentales pudieron hallar y desenterrar las osamentas de los guerrilleros muertos durante el citado episodio.

Durnal subrayó que trabajarán en la zona por espacio de dos meses para tratar de dar con los sitios de enterramientos de la mayoría de los combatientes, sepultados hace 39 años.

Por su parte, la ministra de Justicia, Celima Torrico, indicó que el gobierno y el grupo de trabajo extremarán esfuerzos para identificar los sitios de entierro y exhumar los restos de los caídos durante el régimen de Alfredo Ovando Candia.

"Estas acciones están enmarcadas en el Plan Nacional de Derechos Humanos adoptado por el gobierno boliviano en un profundo compromiso para poder devolver a los familiares las osamentas de los guerrilleros", enfatizó Torrico.(PL)