Un aporte argentino al estudio climático

Buenos Aires. -Un otoño austral raramente caluroso, copiosas lluvias en el norte y calor seco en el sur que propició voraces incendios forestales… El clima tiene a los argentinos desconcertados. "Así está el cambio climático", "esa es la capa de ozono", "es el calentamiento global" son algunos de los señalamientos que las personas hacen al comentar sobre los fenómenos inusuales que experimentan.

Los especialistas, desde su análisis científico, coinciden en que el cambio ambiental es una realidad registrada a lo largo de los últimos cincuenta años, y así lo plasmaron en el primer informe sobre la materia que se presentó en Argentina.

Señalan que algunas tendencias podrían revertirse si cambia el nivel actual de emisiones de gases calentadores del ambiente, aunque los resultados se verían en cuarenta años, según los cálculos que sustentan sus análisis.

En el último medio siglo, en la mayor parte de Argentina la temperatura promedio aumentó medio grado, un número de todos modos menor que el global, al tiempo que las precipitaciones tienden a aumentar.

Esa fue la conclusión de la primera investigación científica sobre los últimos cincuenta años en materia de cambio ambiental que se realiza en este país y fue presentada recientemente en la Casa de Gobierno.

El estudio realizado por el Centro de Investigación del Mar y de la Atmósfera revela que el incremento de la temperatura media en ese período fue más alto en la Patagonia, donde en algunas zonas llega a superar un grado.

En la presentación del trabajo, la doctora en Ciencias de la Atmósfera Carolina Vera explicó que la investigación tiene dos objetivos: Evaluar el estado del clima reciente y futuro, por un lado, y proveer datos que permitan estudiar el impacto en los distintos estratos sociales.

Su realización requirió el trabajo de 12 consultores con cinco colaboradores, que evaluaron 10 mil ubicaciones geográficas distintas.

Para los cálculos se consideraron dos escenarios: uno con emisiones moderadas para 2015-2039 y otro con emisiones fuertes considerando los mismos períodos.

Vera advirtió que "la temperatura media no depende mucho de la emisión inmediata, pero en un futuro lejano sí se hace notable el aumento".

Y alertó que los extremos de altas temperaturas y precipitaciones aumentaron y seguirán con esta tendencia en un largo plazo si no se modifican las actuales emisiones.

Para la especialista, los incrementos de temperatura no sólo se deben al calentamiento global, sino también a procesos internos del sistema climático como son los cambios en la circulación atmosférica que pueden exacerbar o morigerar regionalmente el impacto de tal calentamiento.

El investigador Vicente Barrios explicó que cada región del país presenta situaciones distintas en sus variantes climáticas. En la región húmeda, por ejemplo, se presentan olas de calor y temperaturas extremas.

En la región centro se registran prolongación de período seco y mayores olas de calor con precipitaciones extremas más intensas, mientras en la región de los Andes se registran grandes aumentos de temperatura con una disminución de precipitaciones en invierno y primavera.

Por último, la Patagonia aumentó un grado en su temperatura y presenta tendencia a la aridez, advirtió el experto.

Barrios llamó la atención a que como es un fenómeno que no tiene un impacto directo y no genera una urgencia, "la sociedad podría sostener su indiferencia frente al cambio climático".

El documento servirá para elaborar la posición argentina ante la Cumbre del Clima, que se llevará a cabo en diciembre en Francia, con el propósito de alcanzar un acuerdo superador al Protocolo de Kioto, firmado en 1997 en Japón por los países industrializados.

Sergio Lorusso, secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina, destacó que el estudio racionaliza la información que han podido procesar y decir en cada período qué clima tendrá el país.

El funcionario opinó que el cambió climático se aborda a partir de dos ejes centrales: adaptación y mitigación, y prevé que en toda discusión para un nuevo acuerdo resultará muy difícil lograr que los países grandes emisores realmente cumplan sus compromisos.(PL)