Aborígenes cubanos en el lomerío de Guamuhaya

Aborígenes cubanos en el lomerío de GuamuhayaSanta Clara, 8 dic .- Enterramientos aborigenes en el valle intramontano de Jibacoa, del macizo Guamuhaya, confirman la presencia de humanos en tan bello lugar de las elevaciones del centro de Cuba, hace unos dos mil años.

La primera noticia sobre un sitio funerario en esa zona del lomerío data de la década del 90 del siglo último, cuando investigadores realizaron una sistemática búsqueda.

Con la localización de evidencias de un hombre antiguo el paraje recibió la clasificación de zona arqueológica en montaña intrincada, con un patrón de asentamiento adaptado a la topografía cársica del valle y a la red fluvial allí existente.

Rodeado de farallones casi verticales y con numerosas grutas, la planicie resulta uno de los más atractivos espacios en el área de elevaciones, ricas en vegetación y curiosidades naturales que ocupan siete kilómetros.

Las lomas, que circundan la hondonada están integradas por rocas calizas azules y negras, cristalinas, formadas en el fondo del océano, de remota antigüedad geológica, correspondiente al período Jurásico de la era Mesozoica.

Esta llanura entre montañas se comunica con otras cercanas a través de estrechuras en la piedra, que permiten al río Jibacoa unirse al Boquerones para perderse en la caverna de un sumidero, conducto por donde el agua circula bajo tierra.

Las condiciones naturales del valle y tal vez la abundancia de alimento, pudieron atraer a esos aborígenes, que en los primeros momentos tenían una economía basaba en la pesca, la recolección y la caza, y después evolucionaron hacia la domesticación de animales y la siembra de plantas.

Morteros múltiples majadores-percutores semi-discoidales de basalto rojo, pendiente lítico tubular y un silbato de hueso figuran entre las piezas halladas en esa área, que se pueden observar en el museo municipal de Manicaragua.

Huellas de los remotos moradores se encuentran diseminadas por los 13 municipios de Villa Clara en correspondencia con la gran movilidad que desplegaban en busca del alimento. (AIN)