Suman 14 los muertos en estado brasileño por intensas lluvias

Sao Paulo, 25 dic. -La Defensa Civil del estado brasileño de Espíritu Santo confirmó hoy la muerte de 14 personas y la evacuación de otras 49 mil debido las inundaciones y corrimientos de tierra registrados hace más de una semana en ese territorio.

De total de ciudadanos que abandonaron sus viviendas, 44 mil 500 se refugiaron en casas de familiares y amigos, mientras el resto se encuentra en albergues, destacó un vocero de esa organización gubernamental.

Los destrozos causados por las precipitaciones se consideran como los mayores registrados desde 1979, cuando los aguaceros provocaron la crecida del río Doce, que atraviesa los estados de Minas Gerais y Espíritu Santo, y se reportaron 74 fallecidos, más de 48 mil damnificados y cuatro mil 424 hogares afectados.

Según el Instituto de Investigación, Asistencia Técnica y Extensión Rural (Incaper), las lluvias que azotan ese territorio ocasionaron la subida del nivel de las aguas del Doce, anegaron amplias zonas y suscitaron los destrozos y las víctimas.

Esto se debe a la presencia de un denominado canal de humedad asociada con la aparición de una zona de convergencia del Atlántico Sur, la cual mantiene las condiciones de nubosidad en todo el estado, destacó el meteorólogo del Incaper Hugo Ramos.

Puntualizó que el volumen de agua caído supera los 700 milímetros fijados para todo este mes y pronosticó la continuación por lo menos hasta el domingo de nuevos aguaceros, lo cual exacerbará la situación actual.

En este contexto, la Defensa Civil reiteró la alerta de riesgos de nuevas anegaciones y deslizamientos de tierra en 50 municipios ya afectados de los 78 de ese estado, donde bomberos, tropas del Ejército y de la Fuerza de Seguridad Nacional, y miles de voluntarios realizan labores de rescate y entregan ayuda.

Las autoridades hicieron un llamado a la población a estar atenta y seguir las orientaciones de las brigadas de Cuerpo de Bomberos y Defensa Civil para evitar más pérdidas de vidas humanas.

Estas precipitaciones afectaron igualmente la agricultura, pues varias plantaciones de café, pastos, hortalizas y frutas permanecen inundadas, mientras los caminos rurales son intransitables, y comprometen el flujo de la producción de alimentos.

Más de 100 mil litros de leche se perdieron y el suministro de piensos para aves de corral también fue afectado, en especial en el municipio de Santa María de Jetibá.

En una visita la víspera a ese estado, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo que lo más importante en este momento es salvar vidas, para después trabajar en tareas de recuperación y adoptar medidas con miras a evitar futuros aluviones.(PL)