Festival de Cine Pobre, una fiesta de todas las artes

La Habana, 16 abr . – Como soñó su creador y primer director, Humberto Solás, el Festival Internacional de Cine Pobre, que abrirá sus puertas mañana en el poblado costero de Gibara, en la provincia de Holguín, resulta una fiesta donde confluyen todas las artes.

Entre proyecciones y foros teóricos donde académicos y creadores se unen en la construcción de nuevos conocimientos sobre la producción cinematográfica, se alternan exposiciones de artes plásticas, presentaciones de libros y conciertos y otros ejemplos de la hibridación del cine con esas manifestaciones culturales.
   
Adornarán las salas expositivas de esta décima edición del certamen las muestras Eróticos, Gibara y Utilidad de la virtud, esta última con trabajos de 30 artistas de diferentes generaciones que donaron sus obras –a la venta- con el objetivo de recaudar fondos para la realización del evento.
   
Igual objetivo se plantearon algunos de los más populares solistas y grupos musicales cubanos del momento, que se sumarán a la gran fiesta con varios conciertos, entre ellos  Lynn Milanés, Osdalgia, Haila, Santiago Feliú y la Camerata Romeu, entre otros.
   
Dedicados a temáticas relacionadas con el séptimo arte también se presentarán libros como “Nadie es perfecto. Críticas de cine”, de Rufo Caballero; “Las trampas del oficio”, de Ambrosio Fornet y “Cronología del cine cubano I (1897-1936)”, de Arturo Agramonte y Luciano Castillo.
   
Las actividades programadas para el primer día comenzarán a las siete de la mañana, e incluyen la proyección de cortometrajes de ficción en concurso y videoartes.
   
Ya en la inauguración oficial a las ocho de la noche en el cine Giba, se mostrarán el cortometraje de ficción Split Screen y el largometraje de igual género Año bisiesto, de Michael Rowe, definida por Lester Hamlet, director del evento, como una obra conmovedora.
   
Entre otras proyecciones destaca una presentación especial del largometraje Un perro llamado dolor (2001), del director y cantautor español Luis Eduardo Aute, invitado al evento, quien dibujó para esta película más de cuatro mil obras que posteriormente fueron tratadas con la última tecnología digital para imagen en 2D y 3D.
   
El filme, seleccionado para diversos festivales en Cuba, América y Europa, intenta reinterpretar las relaciones de pintores como Goya, Picasso, Dalí y Velázquez, con sus modelos, a través de siete historias donde un perro es casi siempre co-protagonista.
   
Comienzo de la era digital, videocreación, sexualidad y mujer creadora, son algunos de los temas que figuran en los espacios mañaneros dedicados al debate y que hacen trascender al singular encuentro del mero ejercicio contemplativo al intercambio y el análisis.(AIN)