Cuba: El valor de lo nuestro

Cuba: El valor de lo nuestroEl hombre en su devenir histórico fue creando conceptos y patrones que le hicieron encausar el sistema de vida con una mayor organización individual y social, que se ha dado en llamar sistema de valores. El mismo toma en consideración cultura, idiosincrasia, tradiciones y otra serie de aspectos que forman la identidad de los pueblos.

El tema de los valores, tiene muchos matices, y de estos el sentido de lo nuestro, tiene hoy un gran cúmulo de vertientes e interpretaciones. Hoy en el convulso mundo de la globalización, parece que en ocasione se va diluyendo tal concepción de lo que pertenece al hombre y su cultura en cada territorio, en cada comunidad, con sus particularidades y matices.

Y en el caso de los cubanos, que somos poseedores de una rica tradición cultural, fomentada por ese heterogeneidad ya indisoluble de razas, costumbres y culturas de cuantiosas naciones, formamos pueblo con una muy peculiar forma de vivir y con una amplia gama de valores, entre los que se destacan la identidad y el orgullo de ser parte de este pueblo.

Pero aún así, y con esa inevitable influencia globalizadora del actual proceso mundial de universalizar al hombre, en su tendencia más negativa vemos como en algunas naciones la influencia foránea va mas allá de la mera moda ocasional, y cómo se va penetrando el idioma, las costumbres, los hábitos, y la identidad nacional, nueva forma que de manera negativa influye en los valores y la formación de cada pueblo.

Por tanto velar por la preservación de los valores del hombre, en cada región ha de ser una tarea constante en todos los países del orbe.

Los cubanos hoy , enmarcados en el reordenamiento de la política económica y social, emanada del proyecto de lineamientos discutido y aprobado durante la celebración del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, incentivamos y defendemos esa identidad cultural, esa idiosincrasia, esos valores que hacen característicos al cubano de ayer y de hoy, con su manera de ver la vida, de actuar y pensar.

Es por eso que aún en las condiciones en que vive el mundo y a pesar que no podemos estar de espaldas a lo que pasa fuera de nuestra nación, hoy los cubanos, camagüeyanos, santacruceños, de cualquier parte de la isla, estamos en el deber, por nosotros y por nuestros hijos, de defender, de preservar esa identidad, esa cultura, esa idiosincrasia, esas tradiciones que hacen del pueblo cubano tan querido por muchos otros pueblos hermanos, que nos distinguen, que nos enorgullecen.

Cuba ha sido un país, que ni puritano ni retrógrado, ha sabido fomentar en cada generación el amor por la patria, por el pueblo, por toda la rica tradición patriótica y cultural, desde su formación como nación, y ese legado se ha mantenido y debe mantenerse como el más rico tesoro espiritual que poseemos los cubanos. (Hugo Betancourt Mayoral/ Radio Santa Cruz)