Copa Ceiba: Tradición de goles

Un entrenador, Ángel María Suárez, soñaba con un evento para desarrollar aptitudes, buscar talentos, distraer, y potenciar la recreación sana. Fue entonces como el fútbol encontró en Caimito una entusiasta afición, en el terreno y en las gradas.

Nacía en 1984 la Copa Ceiba de fútbol. Balón en el aire y chicos de diferentes edades demostrando cuánto de pasión derrochan en busca de un gol.
  
En aquel entonces eran unos 89 jugadores, hoy más de 250. Cuatro equipos –Guayabal, Pueblo Nuevo, Vereda y Ceiba–, fueron de las primeras selecciones. Ahora, encuentran  en la provincia de Artemisa otros retadores: San Antonio, Alquízar, Güira de Melena y Bahía Honda.
  
Ni los escépticos, ni los fanáticos; nadie duda que compiten entre ambas porterías con calidad, elegancia y profesionalidad. Así lo asegura Ciro Escalona, comisionado provincial de esa disciplina, mientras comenta de la sensible ambición de unos por dar en la diana, y de otros por la consciente preparación para subir a escaños superiores.
  
En estos clásicos se inició Dalain Aira,  integrante del equipo olímpico. Y Conrado Machado, único participante en todas las ediciones de la Copa, en la década de los 90 anotó como miembro de varias preselecciones nacionales, por solo citar dos ejemplos.
  
Cada encuentro en sí mismo requería de mayores condiciones para  competir, y años después de iniciado el evento, se unieron la experiencia, la técnica y la voluntad de hombres que no creen en barreras, y de un campo de toronjas devastado engendraron un ideal terreno de juego.
  
El estadio "Grandes Alamedas" percibe, temporada tras temporada,  cómo crece la Copa Ceiba de fútbol. Distinguido clásico que en este 2012, de marzo a mayo, vive su edición 18 repleto de sacrificios, contratiempos, pero mucho más confiado en sus glorias y satisfacciones.(AIN)