EE.UU. debe hacer más contra terrorismo

Islamabad, 16 sep.- El primer ministro paquistaní, Yousuf Raza Gilani, sostuvo hoy que su país ha contribuido enormemente a la lucha contra el terrorismo y el extremismo, y que ahora es el turno de Estados Unidos de hacer más. Gilani aseveró que en la última década Pakistán hizo grandes sacrificios en el combate a la amenaza terrorista y recalcó que Washington no debiera presionar a la nación centroasiática a hacer más.

Estados Unidos vienen exigiendo desde hace tiempo a Islamabad que despliegue su ejército a lo largo de la porosa frontera con Afganistán, que con más de dos mil 400 kilómetros es escenario de frecuentes ataques del Talibán y de redes asociadas a Al Qaeda.

"Ahora es el momento de que sean ellos (Estados Unidos) los que hagan más", consideró Gilani.

Según un reciente informe del Instituto Paquistaní para Estudios de Paz, solo en el 2010 en el país tuvieron lugar dos mil 113 ataques insurgentes, terroristas o de corte sectario, los cuales causaron la muerte a dos mil 913 personas. Tal panorama convierte a esa nación en una de las más castigadas por el terrorismo.

Las declaraciones de Gilani coincidieron en tiempo con las de un alto funcionario del Pentágono según el cual la frontera paquistano-afgana es el lugar más peligroso del mundo.

Las áreas tribales bajo administración federal (FATA, limítrofes con Afganistán) siguen siendo uno de los peores epicentros de la jihad global, comentó en Washington Michael Vickers, subsecretario estadounidense de Defensa para tareas de Inteligencia.

La continua presencia del Pakistan Tehrik-e-Taliban, la red Haqqani y el grupo del comandante Nazir proporcionan a Al Qaeda un refugio seguro y (…) hacen de las FATA el principal foco de la lucha antiterrorista, afirmó.

Hace unos días, en vísperas del décimo aniversario del 11-S, el diario urdu Jang admitió que Estados Unidos vivió un infierno ese día, pero recalcó que en los 10 años transcurridos desde entonces, Pakistán es la nación que más ha sufrido por ataques de esa naturaleza.

Un estudio realizado por el periódico reveló que en esa década la nación centroasiática fue víctima de al menos 290 atentados suicidas que provocaron la muerte a cuatro mil 700 personas, infligieron heridas a decenas de miles y causaron inmensas pérdidas materiales. (PL)