La OCLAE nació para aunar y combatir

La OCLAE nació para aunar y combatirNunca he dado mucho crédito a la idea de que cada quien viene a este mundo con el destino trazado, pero el repaso de la vida de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE), me pone en serio aprieto, pues para unir, movilizar y combatir, nació en La Habana, el 11 de agosto de 1966, y es exactamente lo que ha realizado desde entonces.

Unidad del movimiento estudiantil y con la clase obrera y demás sectores populares y fuerzas sociales; solidaridad en la lucha antimperialista y por la independencia y soberanía, la paz, la justicia, el progreso y derechos para todos, incluido el de la educación pública gratuita y de calidad: hace 45 años ese sueño reunió durante 14 días en la capital cubana a jóvenes de 22 países, para el IV Congreso Latinoamericano de Estudiantes, igual de unitario y combativo, cuyo legado mayor fue la OCLAE.

Ninguna de esas banderas ha sido arriada. El tiempo no ha hecho sino enraizar y confirmar la validez de aquellos propósitos y principios fundacionales. Y eso que para la región no han sido pocas las malas rachas, desde feroces dictaduras hasta el azote de la descomunal deuda externa; o la década final del siglo XX tan aciaga para las izquierdas, los tratados de libre comercio y otros engendros “made in USA”, el neoliberalismo y sus funestas recetas…

Pero, sin importar vaivenes y tormentas, la OCLAE jamás renunció a ser ni ha dejado de existir como plataforma estudiantil continental, ni cejado en la pelea por los derechos y aspiraciones de la juventud estudiosa y de los pueblos, y por una América y mundo mejores.

Estar, resistir y luchar han acrecentado su pujanza, autoridad, prestigio y capacidad de convocatoria, ante todo entre sus 36 federaciones miembros de 23 países, las cuales agrupan y representan a más de 110 millones de estudiantes secundaristas y del nivel superior de enseñanza de la región.

La hija del IV CLAE es hoy una organización hecha y derecha, con categoría operacional en la UNESCO, status consultivo en ECOSOC, miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial, del Consejo Hemisférico y grupo coordinador de la Alianza Social Continental, el Consejo Ejecutivo de la Federación Mundial de Juventudes Democráticas, el Consejo Directivo del Foro Latinoamericano de Juventud y del Comité Coordinador de la RED SEPA.

De un congreso nació y en congreso festejará la OCLAE su cumpleaños 45, el XVI CLAE amplio, plural, participativo, que estrena sus sesiones precisamente este 11 de agosto con la divisa “Por Nuestra América: Educación, Unidad y Libertad” y que reunirá a miles de jóvenes en Montevideo, Uruguay, en el año del bicentenario de la primera independencia de los pueblos al sur del Río Bravo y justo donde comenzaron estas citas, en 1955.

Grandes son los desafíos. Así ha sido siempre y, como siempre, el estudiantado no fallará, menos ahora, que América se levanta y tanto puede y debe hacer la juventud, protagonista insustituible del cambio, para consolidar y multiplicar experiencias como las de Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador, y hacer definitivamente realidad el sueño de Simón Bolívar y José Martí de una gran Patria unida.

¿Quién puede dudarlo? Para aunar y combatir vino a este mundo y no habrá pelea justa en la que el movimiento estudiantil continental no tenga en la vanguardia a la OCLAE. (Por María Elena Álvarez Ponce, AIN)