Octubre

OctubreOctubre puede ser un mes cualquiera para el resto de los habitantes del planeta, pero para los cubanos la historia se encargó de convertirlo en un período excepcional.

En el décimo mes del año, un almirante calificó a la mayor de las antillas como la tierra más hermosa que ojos humanos han visto, lamentablemente ese “descubrimiento” arrastró tras sí largos años de colonización y esclavitud, hasta que el diez de octubre y bajo la consigna de Independencia o Muerte, un grupo de patriotas fueron a la manigua para iniciar nuestra única Revolución, aquella que comenzó Carlos Manuel de Céspedes en 1968.

Fue también en aquel memorable octubre cuando Gómez convirtió al machete en la principal arma de combate de aquella gesta liberadora, y luego, en este propio mes, Perucho Figueredo acompañó cada batalla  de un Himno vibrante, símbolo de un pueblo enérgico y viril, que aún en nuestros días hace  temblar la injusticia, como lo hizo aquel 6 de octubre ante el horrendo crimen de Barbados.

Quiso además la historia que dos de los grandes de la lucha por el triunfo revolucionario, desaparecieran físicamente en tristes y recordados octubres: Camilo, el hombre de la eterna sonrisa y el sombrero alón; Ché, el guerrillero de América, el comunista cabal, el compañero entrañable de Fidel en los días luminosos y tristes de la recordada crisis de octubre, cuyos restos recibimos en 1997 en este propio mes, como un glorioso destacamento de refuerzo.

También en octubre, Fidel Castro se predijo absuelto por la historia, cuando una gloriosa generación no dejó morir al apóstol en el año de su centenario, la misma historia preñada de nombres y hechos que colman el almanaque para realzar el nombre de esta isla cuando de dignidad se trata, y  cuyos prestigiosos hijos dieron vida en un trascendental octubre al  fruto de la Revolución y garantía de su continuidad histórica: el Partido Comunista de Cuba. (Lesvia Fernández Molina / Radio Santa Cruz)