Cuba: Las vicisitudes de su escasa agua

Cuba: Las vicisitudes de su escasa aguaEn términos científicos, la Hidrología es la ciencia del agua que estudia su existencia y movimiento en el tiempo y el espacio, pero en el caso de Cuba solo cobró auge a partir de 1962, con la creación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).
  
Ya casi nadie recuerda los escasos volúmenes embalsados ni las instalaciones que había hasta esa fecha, cuando comenzó un programa de observación de las principales variables del ciclo hidrológico para el estudio, el pronóstico y el manejo de los recursos hídricos. 
  
Tampoco, de que antes de la llegada de Cristóbal Colón a la Isla en 1492, ya los nativos adoraban ídolos, en la singular forma de hermanos siameses, que representaban la contradicción entre la lluvia (Taguabo) y la sequía (Márohu), que periódicamente afectan al país.
  
Lo cierto es que presenta enormes privilegios y grandes dificultades la situación del archipiélago cubano, entre los continentes del Norte y del Sur de América, al paso de la corriente del Golfo que lleva las aguas cálidas del Trópico a Europa.
  
Por tales razones, el clima en la nación ha condicionado una variedad extraordinaria de suelos, vegetación y paisajes, factores que, junto con las precipitaciones, actúan sobre la formación del escurrimiento, lo mismo fluvial que subterráneo.
  
La configuración de la isla principal, larga y estrecha, y la especial disposición de montañas y llanuras, imponen al país lidiar con ríos de cortos y abruptos recorridos, que casi se secan durante el largo estiaje o nivel más bajo que alcanzan las aguas en la época del verano.
  
Solo en cuestión de horas pueden transitar enormes volúmenes de agua provenientes, en muchos casos, de los ciclones tropicales que pueden cruzarla entre los meses de junio y noviembre.
  
Una contradicción de ese tipo condiciona los regímenes hidrológicos imperantes en Cuba, el manejo de los recursos hídricos y, muy especialmente, la infraestructura hidráulica creada por el INRH.
  
Su cercanía a la América del Norte implica que recibe como ninguna otra la influencia del clima imperante en esa región. Entonces, son frecuentes los frentes fríos procedentes del noroeste que afectan mayormente el occidente del país.
  
Sin embargo, sus partes más anchas se encuentran hacia las regiones central y oriental, lo cual les aporta ciertos rasgos de continente en el clima: allí la sequía interestival (julio y agosto) es más marcada que en el occidente.
  
El anticiclón del Atlántico es considerado el gran dictador del clima en Cuba.
  
De su posición e intensidad dependen las lluvias, las que marcan la existencia de dos estaciones en el año: la húmeda o lluviosa (de mayo a octubre) y la seca o menos lluviosa (de noviembre a abril). (Por Lino Luben Pérez/ AIN)