Triunfo revolucionario imborrable en Cuba, donde continúa vivo el legado de Fidel

La historia califica como colofón de una sucesión de victorias, la obtenida por la columna rebelde al mando del Comandante Camilo Cienfuegos en la batalla de Yaguajay, hostilidad acontecida contra las fuerzas del régimen imperante del 22 al 31 de diciembre de 1958.

El triunfo obtenido en esa comunidad de la provincia Las Villas, le permitió al Señor de la Vanguardia obtener abundante parque y armas.

Ya Camilo había tomado algunas poblaciones del norte villaclareño, por lo que Yaguay fue el remate de su campaña en la citada demarcación cubana.

Por su parte  otro Comandante, Ernesto Che Guevara ataca la ciudad de Santa Clara. La encarnizada rivalidad de pólvora y metralla se inició al amanecer del 29 de diciembre del propio año. El enemigo resistió al tener muchos recursos a su favor, pero la moral combativa no la mantuvo alta por muchas horas

El Guerrillero Heroico y sus subordinados lograron capturar un tren blindado, que la tiranía había enviado con hombres armados hasta los “dientes”. El hecho tuvo su triunfo pues los barbudos sabotearon la línea del ferrocarril, lo que provocó el descarrile de la máquinas y sus coches, plan que la tiranía no imaginaba se pondría en práctica.

Al culminar el acometimiento Batista perdió totalmente las esperanzas de mantenerse en el poder. Ya en ese entonces habían aparecido grupos de verde olivo en Matanzas y Madruga.

A finales del mes de diciembre de 1958, el tirano y su camarilla agonizaban al borde del precipicio. En pocos días el pueblo de Cuba sería definitivamente libre, independiente y soberano. El primero de enero de 1959, ha quedo imborrable en la alegría patriótica de esta Isla, donde continúa vivo el ejemplar legado de Fidel.