Tenacidad en el proceso docente-educativo garantiza aprendizaje en escuela rural santacruceña

Es ejemplo bueno las cuatro décadas aportadas al servicio útil de la enseñanza. Emelina Castillo Herrera, llegó a jubilarse, pero el fuerte vínculo a la educación primaria y el amor a los niños, la indujo a reincorporarse a la escuela rural Manuel Ascunce Domenech, plantel multigrado donde un grupo numeroso de niños matriculados en tercero y cuarto, reciben los contenidos básicos.

La educadora los espera cariñosa en cada albor colegial. Todos reiteran el saludo cordial a la segunda madre, a la que depositan en la mejilla espontáneos besos.  

Selena Blanco Castro, lleva nombre artístico, sin embargo la educando de tercer grado tiene otras aspiraciones.: “Ser doctora. Falta, ¡uf! cantidad. Si estudio como lo pide la maestra, lo lograré”.

A partir de la venidera etapa lectiva Aliannis Aguilar Nápoles, comenzará el quinto en la escuela provincial de música Luis Casas Romero. “Aprobé los exámenes de ingreso (español y matemática); además canté. Aspiro prepararme en clarinete”.

Otro chiquilín del tercer grado es Emilio Vázquez  Frías, quien ansía ser “el pionero más destacado del plantel, no sólo portándome bien, también siendo el mejor  en las actividades del colegio: en las clases, educación física, huerto… El  primero en todos los deberes”.

 

El tercer periodo de clases y último avanza hacia los finales del presente curso 2014-2015, avecinándose los ejercicios orales y las evaluaciones escritas. “Los estudiantes están bien en el aprendizaje, poseen los conocimientos que se exigen, por lo que el 100% de la promoción estará garantizada”, atestigua Castillo Herrera.

 

Dice no tener quejas del vínculo entre escuela, familia y comunidad, pues ofrece una labor integral. “Me estimula mucho, porque los padres junto a las organizaciones de masas: CDR (Comités de Defensa de la Revolución) y la FMC (Federación de Mujeres Cubanas), se preocupan por el avance de los escolares en el proceso docente-educativo”.

 

La ética, moral, los valores y la ideología revolucionaria en esta profesión, constituyen el eje integrador del humanismo socialista como principio esencial Así se ha fraguado el espíritu de Emelina, quien aspira, las fuerzas la acompañen para mantenerse en la “Manuel Ascunce Domenech”, de la comunidad El Recreo en Santa Cruz del Sur, otras cuatro décadas.