¿Por qué nos gusta tanto el chocolate?

Quizás se haya hecho, en alguna ocasión, la pregunta de por qué le gusta el chocolate. Es muy probable que Usted mismo se responda que, sobre todo, debido a su delicioso aroma y sabor, lo cual es cierto, y en ello influyen determinados elementos químicos.

Debe saber que el chocolate posee numerosos componentes, entre ellos sobresalen, dada su elevada concentración, la feniletilamina, (660 miligramos por cada 100 gramos de chocolate), una sustancia estimulante emparentada con la dopamina  -un transmisor de la señal nerviosa- y con una hormona de la cual  ha oído hablar en numerosas ocasiones: la adrenalina.

Esta última produce un aumento de la tensión arterial y del ritmo cardíaco, a su vez, suele provocar una sensación placentera.

Otro compuesto presente en el bien llamado manjar de los dioses es la afenitilamina, cuya estructura es parecida a las de las anfetaminas. Según algunos investigadores, provoca ciertas sensaciones psicoestimulantes y antidepresivas. Esa quizá sea la razón por la que se considera un buen alimento cuando las personas se sienten desanimadas.

¿Por qué nos gusta tanto el chocolate?

Por si fuera poco, el chocolate también contiene compuestos que originan estímulos similares al del café y el té. Recordemos que posee metilxantina, teobromina y teofilina, sustancias de estructura parecida a la cafeína.

Diversas resultan las propiedades y beneficios del cacao para la salud, entre ellas se encuentran que posee propiedades antioxidantes, debido a su elevada concentración de flavonoides; contribuye a disminuir los niveles de: colesterol, estrés y tensión arterial. Estimula las defensas y reduce el riesgo de diabetes.

¿Por qué nos gusta tanto el chocolate?

De igual manera, se ha comprobado que los nutrientes del cacao contribuyen a la renovación de tejidos y a la regulación de procesos metabólicos de las células.; su consumo regula el rendimiento y capacidad intelectual y cognitiva; tiene un efecto estimulante debido a su composición (teobromina) y provee los aminoácidos para la composición de serotonina en el organismo.

Su delicioso sabor, aroma inconfundible, efectos excitantes y antidepresivos, pudieran explicar por qué nos gusta tanto el chocolate, bebida que en la época de esplendor del imperio azteca era considerado un alimento de gran valor y solo podía ser tomado por los nobles y los guerreros.

El árbol del cacao, su nombre científico es Theobroma cacao, significa manjar de los dioses, aparece en antiquísimos códices. Tanto los mayas como los aztecas bebían chocolate al que añadían saborizantes como la vainilla y el ají chile.

En el mercado de Tlatelolco, en el antiguo imperio azteca, se practicaba el trueque de unos artículos por otros pero también algunos productos fungían como moneda. El más empleado era el cacao, por eso se cultivaba en regiones específicas y su producción se hallaba muy bien controlada por el gobierno. Si se trataba de mercancías de poco valor, el cacao se contaba por granos, pero si eran valiosas se recurría a los xiquipiles, bolsas de ocho mil granos.

Día Mundial del Cacao

Por último, dos curiosidades: cada 7 de julio se celebra el Día Mundial del Cacao,  fecha proclamada en el 2010 por la Organización Internacional de Productores de Cacao y la Academia y la Academia Francesa de los Maestros Chocolateros y Confiteros, a fin de honrar sus propiedades y beneficios. Asimismo, el 13 de septiembre se festeja  el Día Internacional del Chocolate, en honor al nacimiento de Roald Dahl, autor del libro Charlie y la fábrica de chocolate que, a cada rato, se pasa por la televisión cubana.