La salud, un derecho en la Cuba revolucionaria

La Habana, 10 dic.- Cuando triunfó la Revolución cubana ocurrió un éxodo casi masivo de profesionales de la salud. La historiografía refleja que de los seis mil médicos existentes quedó apenas la mitad.

En medio de esa situación, la transformación social liderada por Fidel Castro en enero de 1959 colocó el acceso gratuito y universal a la salud sin discriminación de ningún tipo en el centro del proceso de cambios, validando así la esencia humanista de la transformación.

Desde el Palacio Presidencial, el 21 de enero de 1959 Fidel le anunciaba al pueblo y al mundo que la triunfante Revolución era ‘una aspiración de justicia social dentro de la más plena libertad y el más absoluto respeto a los derechos humanos’.

Para consolidar el acceso a la salud, como un Derecho Humano fundamental, se fomentó la formación profesional de médicos, enfermeros, farmacéuticos, auxiliares, así como la creación de un Sistema Nacional de Salud.

Este se materializó cuando los médicos comenzaron a brindar sus servicios en los lugares más recónditos de la geografía, teniendo como bandera la atención primaria y el concepto del médico de la familia, adoptado años después.

El proceso también cambió la correlación de fuerzas sanitarias en Cuba. Antes, la atención médica -mayoritariamente privada y cara- se concentraba en las zonas urbanas, sobre todo la capital; luego se expandió a todo el país.

La formación de profesionales de la salud estuvo acompañada por la creación de instalaciones para la investigación en especialidades como Cardiología, Endocrinología, Neurología, Oncología, Gastroenterología, y otras.

Otra preocupación fue la de ampliar la red de servicios hospitalarios, ya que de los 94 hospitales existentes al triunfo revolucionario, se edificaron o modernizaron cerca de 284, según datos oficiales.

Los cambios elevaron los estándares de sanidad, al punto que la esperanza de vida aumentó de los 55 años registrados antes de 1958 a los 78 en los últimos años, por ejemplo.

Asimismo, la implementación de programas como el Materno-Infantil ubicó a Cuba como líder y ejemplo para otros países del mundo. Ello permitió que la mortalidad infantil pasara de 60 a menos de cinco fallecidos por cada mil nacidos vivos.

Los estudios para prevenir y controlar las enfermedades en el país también formaron parte de los logros del sistema nacional de salud pública.

Así, se identificaron entre las principales causas de muertes las enfermedades crónicas no transmisibles, las del corazón, las cerebrovasculares, la hipertensión arterial, los accidentes y los tumores malignos.

El control de enfermedades infecciosas es un éxito gracias a la aplicación de vacunas -muchas producidas en Cuba-, lo que permitió la erradicación de padecimientos como la poliomielitis, la difteria, el sarampión, la meningitis tuberculosa y otras.

Uno de los programas destacables es el de la atención al Adulto Mayor, amparado en la atención primaria, el impulso a los llamados círculos de abuelos y otras iniciativas de índole comunitaria.

La colaboración médica internacional es otro logro de la salud cubana. Miles de colaboradores de la salud llevan su granito de arena a casi un centenar de países donde han salvado millones de vidas.

Inscrita en los principios de cooperación Sur-Sur la ayuda sanitaria cubana está presente en la mayoría de las naciones de América Latina y el Caribe, así como en regiones subdesarrolladas del mundo.

Los altos estándares de cobertura médica registrados en Cuba son posibles a pesar de los cuantiosos daños a esa esfera ocasionados por el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos.

Del 1 de abril de 2016 al 31 de marzo de 2017 los perjuicios económicos en la salud superaron los 87 millones de dólares, acorde con la resolución presentada por la Isla en Naciones Unidas el pasado 1 de noviembre.

El esfuerzo de los galenos cubanos a la hora de enfrentar esas limitaciones ha sido la clave del éxito en estas casi seis décadas de Revolución.

Por Laura Becquer Paseiro/Periodista Redacción Nacional de Prensa Latina.