Joven santacruceño mantiene compromiso con organización de barrio

Santa Cruz del Sur, 14 sep.- La sinceridad la manifiesta en las palabras. Su hablar mesurado testifica cuánto agradece a la sociedad socialista que lo vio nacer.

Jorge Luis Lastre Pérez fue militante de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), cuando laboró en el otrora central Cándido González. La fábrica azucarera estuvo enclavada en la comunidad de igual nombre de este territorio.

En la entidad, refirió, trabajó como corredor de bagazo, operador de caldera y jefe de brigada del área de los hornos. A la vez, muy activo en la parte laboral y en las tareas orientadas por el comité de base de la organización política a la cual pertenecía.

“En esa etapa hice mi primera donación de sangre, representando a la vez a mi Comité de Defensa de la Revolución (CDR), puntualizó orgulloso.

A partir de ese instante, el lugareño continuó gozoso dando el líquido rojo a nivel de cuadra. “Otras personas, dijo, que iban a ser intervenidas quirúrgicamente se acercaban a mí solicitándome ayuda. Nunca les negué su petición. La salud de cualquier ser humano es lo más elemental”.

Lastre Pérez es uno de los operadores de la fábrica de helados de la industria láctea de la localidad. La salud hace algún tiempo no lo favorece. Sólo llegó, indicó, hasta las 30 aportaciones. “El médico especialista que me atiende me diagnosticó lupus. Tampoco puedo, planteó, exponerme al sol por mucho tiempo”.

Sin embargo, Jorge Luis se mantiene, a pesar de sus limitaciones, como activista del CDR número 3 Reynaldo León Yera de la Zona 59 y del Bloque 7 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) del cual su esposa, Rosalina Pérez Castillo, es la secretaria general.