En la primera quincena de mayo, pico de la COVID-19 en Cuba, según pronósticos

La Habana, 10 abr.- De acuerdo con las modelaciones matemáticas del grupo de expertos creado por el gobierno para estudiar el comportamiento de la COVID-19 en Cuba, el momento pico de la pandemia en la Isla será durante la primera quincena de mayo.

Así lo confirmó hoy el Doctor en Ciencias Raúl Guinovart, decano de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana, en el programa televisivo Mesa Redonda, donde explicó que se han pronosticado tres escenarios posibles, con curvas favorable, media y crítica, en dependencia de las medidas que se adopten y en la forma en que la población se apropie de ellas.

La modelación bajo el nombre de SIR (Susceptibles, Infectados y Recuperados) estudia el comportamiento de la enfermedad y, en función de cómo la población actúe y sea responsable, muestra un hipotético escenario en el que la Isla, en el mejor de los casos, tendrá menos de mil personas positivas al SARS Cov-2.

En la hipótesis intermedia llegaría a existir cerca de dos mil contagios, y, en el caso crítico, superaría las cuatro mil personas, todo modelado con ayuda de la inteligencia artificial.

Según Guinovart, durante este mes se incrementará el número de contagios de manera constante, por lo que el país se ha dedicado a ampliar las capacidades en hospitales y se toman medidas; pues “hay un mes para trabajar y es importante que la gente colabore”, añadió.

El experto señaló que los modelos van cambiando en dependencia de los análisis y que cada día el pronóstico se rectifica con las actualizaciones diarias en cuanto al número de contagios y las medidas que se adoptan, y comentó que las modelaciones sirven para organizar el trabajo y proponer políticas.

Que crezca el número de enfermos depende de la interacción que se produzca entre las personas sanas y las contagiadas, por lo que lo principal en estos momentos es que la gente se mantenga aislada y evite salir de sus casas, para así cortar las cadenas de transmisión, insistió.

Recordó que entre las estrategias del Ministerio de Salud Pública para evitar el incremento de contagios se encuentran las pesquisas activas, una de las más importantes para poder sacar de la vida cotidiana a las personas que están enfermas, y mantener la vigilancia epidemiológica.

A partir de ahí, argumentó, se pueden crear varios modelos basados, además, en ecuaciones matemáticas y contrastados con modelaciones internacionales que se comparten como parte de la estrategia mundial para frenar a la COVID-19.

Respecto a la situación actual en Cuba, con 515 casos confirmados, valoró que se empieza a observar un crecimiento rápido en el número de contagios, pero que es algo que se podría contener si se trabaja de manera coordinada, teniendo en cuenta que el actuar humano incide de manera directa en la curva.

En su intervención mencionó también que un reto actual para el control de la enfermedad lo constituyen las personas asintomáticas, para lo cual ya la ciencia cubana prevé una estrategia, acotó.

En la comparecencia señaló, de igual forma, que el estudio de las modelaciones de las epidemias es algo histórico y se han ido perfeccionando con el avance de la ciencia y las tecnologías, lo que demuestra el papel esencial de la matemática para indicar por dónde se puede mover la enfermedad y dar sugerencias de cómo decidir.

Indicó, además, que en el país hay experiencias en el manejo de epidemias, que se ha creado una metodología para el enfrentamiento de esta pandemia y que los modelos han venido a corroborar que la metodología prevista, aplicada con intensidad, resulta correcta. (ACN)