Cuba exige pruebas sobre supuestos ataques sónicos contra diplomáticos de EE.UU.

Washington, 3 nov.- El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, reiteró en esta capital que no existe evidencia alguna sobre los incidentes de salud alegados por diplomáticos estadounidenses en La Habana.

Desde el Club Nacional de Prensa de Washington DC, el canciller de la nación caribeña criticó la falta de colaboración de las autoridades norteamericanas en estos hechos, que la administración de Donald Trump califica de ataques sin presentar ninguna prueba sobre los mismos.

¿Por qué los incidentes se reportaron de forma tardía, en su inmensa mayoría semanas y meses después de que supuestamente ocurrieron? ¿Por qué la información suministrada por Estados Unidos ha sido extemporánea e insuficiente?, cuestionó el jefe de la diplomacia de la nación antillana.

Rodríguez también indicó que la información médica suministrada a Cuba ha sido general y carente de datos objetivos, y que no ha habido encuentros entre expertos de ambos países sobre la tecnología que supuestamente pudiera haberse empleado.

Señaló que pese a esas y otras insuficiencias, las autoridades del país caribeño continúan la investigación y concluyeron preliminarmente que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los incidentes reportados, ni de las causas y el origen de las afecciones de salud notificadas por diplomáticos y sus familiares.

“Tampoco hay pruebas de que estos problemas de salud hayan sido causados por un ataque de cualquier naturaleza durante su estancia en Cuba”, remarcó el canciller sobre los síntomas que, según el Departamento norteamericano de Estado, incluyen migraña, mareo, pérdida de la audición y lesiones cerebrales leves.

De acuerdo con el ministro, llama poderosamente la atención que el gobierno estadounidense siga hablando de ataques y de “ataques acústicos” y adopte medidas punitivas contra Cuba, cuando está demostrado pericialmente que tales hechos no son posibles.

La diversidad de los síntomas reportados no pueden asociarse a una causa única y no existe tecnología conocida que permita dirigir una fuente sonora selectivamente contra personas específicas, sin afectar a otras, agregó el titular.

En respuesta a una pregunta de Prensa Latina, Rodríguez expresó que Cuba tiene toda la disposición de continuar con la cooperación para investigar este sensible asunto y comparte la preocupación por las afecciones de salud que puedan tener diplomáticos estadounidenses.

Los intercambios realizados fueron útiles, pero el gobierno norteamericano se ha negado a compartir evidencia indispensable para llegar a la verdad, expresó.

A decir del canciller, Cuba desea llegar a la verdad, y lo más importante es que un tema sensible como la salud de las personas no se tome como pretexto para adoptar medidas de naturaleza política destinadas a dañar los progresos alcanzados en las relaciones bilaterales. (PL) (Foto: TeleSUR)