Crece polémica sobre plan en EE.UU. de aplicar impuestos a Canadá

Ottawa, 11 mar.- La posibilidad de que Estados Unidos imponga nuevas tarifas arancelarias a los productos que pasan la frontera desde Canadá representa un motivo adicional de controversia entre la Casa Blanca y el Gobierno del primer ministro Justin Trudeau.

 

El presidente Donald Trump estudia una propuesta presentada por los republicanos en la Cámara de Representantes que de ser aprobada elevaría en un 20 por ciento los impuestos a todas las importaciones hacia territorio estadounidense, mientras se eximen del pago a las exportaciones por esa vía.

En ese sentido, la ministra canadiense de Comercio Exterior, Chrystia Freeland, le dijo al secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, que una decisión de ese tipo afectaría a ambas naciones.

Durante la primera conversación telefónica entre los dos titulares desde que éste último asumió el cargo la semana pasada, Freeland argumentó las potenciales implicaciones y costos para los negocios y las familias, en caso de que se apruebe cualquier reajuste tributario en el límite fronterizo. La funcionaria también explicó a Ross la importancia de lograr un arreglo en la disputa bilateral de larga data acerca de las exportaciones canadienses de madera, así como los beneficios de mantener la integración de empresas productoras de acero de las dos naciones.

Freeland sostuvo una reunión en febrero con el secretario norteamericano de Estado, Rex Tillerson, a quien le dijo que Ottawa respondería de forma adecuada en caso de que Washington decida imponer las tarifas fronterizas.

Ross y la ministra canadiense de Comercio estarán a cargo de los equipos de los respectivos países en las negociaciones a finales de este año para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte firmado en 1994, -que también incluye a México- y que, según Trump, ‘ha sido un desastre para Estados Unidos’.