Califican en Argentina de vergüenza judicial la absolución de Cavallo

Califican en Argentina de vergüenza judicial la absolución de Cavallo Buenos Aires, 8 oct .- La absolución del exministro argentino Domingo Cavallo, cuya política de megacanje hundió en 2001 al país en la crisis, "es una vergüenza judicial", afirmó el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella.

"El daño que hizo Cavallo con el megacanje no tiene precio, lo que cuesta el delito económico en la Argentina es impresionante y creo que esta resolución es la consolidación de la impunidad", afirmó el funcionario nacional, quien fue citado por la agencia de noticias Télam.

Cavallo era el único acusado de la causa por el "Megacanje", en donde se investiga si el Estado Nacional se vio perjudicado en sus intereses como consecuencia de las operaciones de canje de títulos de la deuda pública llevadas a cabo en los años 1997/98, 2000 y 2001.

Su absolución la víspera provocó resignación en unos e indignación en otros, al tiempo que figuras de grupos concentrados de poder económico, opositores al actual Gobierno, sintieron satisfacción, y ya Cavallo se alista para su vuelta a la política pública, señala hoy el servicio Infonews.

El Megacanje fue un mecanismo de cambio de bonos de deuda pública para aplazar el pago de más de 20 mil millones de dólares en vencimientos de capital e intereses y así aliviar el déficit durante esos años, recuerda MinutoUno.

Fue ideado -ahonda- por un acuerdo entre Cavallo -previo ideólogo de la convertibilidad-, y el exsecretario del Tesoro de Estados Unidos -titular del Banco CreditSuisse-First Boston en Buenos Aires en ese momento-, David Mulford.

Se canjearon a razón de 46 bonos por cinco, que aplazarían pagos hasta 2031. Entre onerosos intereses, comisiones y demás, la pericia realizada y las posteriores denuncias establecieron un incremento de la deuda en al menos 55 mil 000 millones de dólares.

MinutoUno recuerda que Cavallo y Mulford trabajaron con siete bancos que recibieron comisiones por 150 millones de dólares (a la vez que Mulford obtuvo unos 20 millones para sí).

Esas casas bancarias fueron el Banco Francés, el Santander Central Hispano, el Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan y Credit Suisse First Boston.

Las comisiones cobradas por estos respondían al canje de bonos por 27 mil millones de dólares: pero 20 de esos 27 mil millones ya estaban en manos de esos bancos que, de ese modo, cobraron por un autocanje.