Cumbre de Celac, señal de nuevos tiempos en Latinoamérica y el Caribe

Cumbre de Celac, señal de nuevos tiempos en Latinoamérica y el Caribe Santiago de Chile, 29 ene. – La I Cumbre de la Celac y las proyecciones de integración política, económica, social y cultural fijadas por los latinoamericanos y caribeños en ese foro son interpretadas como señal inequívoca de nuevos tiempos en la región.

El impulso a la soberanía, la cooperación Sur- Sur y el multilateralismo, así como el rechazo a la injerencia, la dominación y el desequilibrio que han caracterizado las relaciones con países del llamado primer mundo, representan los criterios esgrimidos para considerar la existencia de un nuevo escenario.

La Declaración de Santiago aprobada por los presidentes y jefes de delegaciones reunidos aquí domingo y lunes refleja en 73 puntos el camino que pretende recorrer la región para, desde posiciones concertadas y sin el tutelaje de centros de poder, avanzar hacia el desarrollo sostenible y la inclusión social.

Desde el centro de eventos Espacio Riesco, sede de la Cumbre, la región demandó al Norte (Estados Unidos y Europa) el cese del proteccionismo, de las medidas, listas y certificaciones unilaterales, así como de sus efectos extraterritoriales, y un mayor compromiso con el medio ambiente y el desarrollo socio-económico global.

Reclamó el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a Cuba durante más de medio siglo, la soberanía argentina de las Islas Malvinas ocupadas por el Reino Unido y la condición latinoamericana y caribeña de Puerto Rico.

La comunidad de naciones fundada en diciembre de 2011, también abogó por la concertación, la solidaridad y la cooperación entre sus miembros- los 33 países independientes del área-, el combate a la pobreza, la reforma de las Naciones Unidas, la paz y el desarme nuclear.

En declaraciones recogidas por Prensa Latina sobre la Cumbre clausurada la víspera, presidentes, políticos y actores sociales calificaron lo ocurrido en la capital chilena de una muestra de los cambios en América Latina y el Caribe que apuntan hacia su verdadera independencia.

Se trata de un paso clave, porque nos reunimos sin el tradicional tutelaje de Estados Unidos, lo cual es parte del proceso de liberación, señaló el jefe de Estado boliviano, Evo Morales.

Por su parte, el secretario ejecutivo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Rodolfo Sanz, llamó la atención sobre la existencia de una nueva proyección regional, marcada por el empeño en deshacerse de la injerencia estadounidense y de otros centros de poder.

Somos una comunidad diversa, plural y tolerante, capaz de colocar diferentes signos políticos e ideológicos en función del objetivo común de avanzar de manera soberana e independiente hacia la integración y el crecimiento, apuntó.

Para Sanz, una prueba inequívoca del cambio es la asunción de Cuba a la presidencia pro tempore de la Celac en 2013.

Ese hecho notable, además de reconocer la trayectoria de la isla, es una evidencia de que los tiempos cambiaron en América Latina y el Caribe y que quedo atrás la guerra fría, aunque algunos en la derecha siguen anclados en el pasado y andan escandalizados, estimó.

Poco después de clausurada la Cumbre, chilenos de diversas generaciones se movilizaron en una céntrica plaza capitalina para ofrecerle su respaldo a Cuba y saludar su presidencia del bloque.

De la mano de Cuba con su dignidad y defensa del ser humano, la Celac avanzará por los senderos de la unidad y el bienestar social, afirmó Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

La activista celebró además la reunión de líderes de la región, por tratarse de una prueba de "los vientos nuevos que soplan en Latinoamérica y el Caribe".

Para el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Socialismo Allendista de Chile, Esteban Silva, los latinoamericanos y caribeños parecen dar pasos en la perspectiva de la soberanía de sus pueblos y de la construcción de una región diferente a la neoliberal.(PL)