Cuba no habrá de esperar por Camagüey (Segunda parte y final)

Cuba no habrá de esperar por CamagüeyVivimos el 2013. Se impone la valoración de cuánto hemos avanzado, y cuáles son los propósitos y metas para esta etapa que ya comienza, con el inalterable presupuesto de que el combate por incrementar el bienestar general lo haremos con la mesura y la decisión que caracterizan al Proyecto Socialista cubano, precisamente cuando también es imprescindible luchar contra el bloqueo que durante más de medio siglo ha sido impuesto a Cuba por EE.UU.

En un escenario internacional, con una crisis económica y financiera que ha conducido al límite a numerosos países, y el endurecimiento de las políticas represoras imperiales contra la mayor isla de las Antillas, un objetivo primará también en 2013: incrementar individualmente la eficiencia y la productividad, ser más competitivos y dedicados, dar más de sí en lo personal y en lo social.

Y esto es perfectamente lograble si cada cual hace bien la parte que le toca, ahora con la contribución sin dudas de una amplia gama de nuevas labores por cuenta propia, que incentivan la iniciativa personal y apoyan económicamente al país.

Camagüey, por su parte, ha trabajado en numerosas facetas de la vida económica del territorio, por ejemplo en la implementación de técnicas agroecológicas para lograr buenos rendimientos en las cosechas, con la incorporación a ese movimiento de más de mil campesinos.

Hasta la industria láctea camagüeyana han llegado hasta el momento más de 74 millones 990 mil litros del alimento, cifra muy superior a la de 2011, precisamente en una provincia que posee el mayor rebaño vacuno de Cuba, y que se encuentra inmersa en el remozamiento y recuperación de vaquerías, en previsión de la venidera puesta en marcha aquí de una fábrica de leche en polvo.

Vale destacar en la entrega de leche vacuna a la industria a los municipios de Jimaguayú, Guáimaro y Camagüey, verdaderos baluartes productivos en la ganadería.

Además, la provincia es fuerte aportadora de derivados lácteos, como queso, mantequilla, y yogurt, todos de excelente calidad.

Y como Camagüey es igualmente agrícola, añado que la Biofábrica de esta provincia trabaja a toda marcha para cumplir el propósito de producir más de medio millón de vitroplantas y garantizar así un material de siembra de excelente calidad genética y resistente a enfermedades.

A ello se une el uso racional del agua, de los controladores biológicos de plagas y el mejoramiento y conservación de los suelos, fertilizados con abonos orgánicos.

Por su parte, unos 13 mil innovadores y racionalizados agramontinos afiliados a la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) le ahorraron a Cuba más de 10 millones de pesos durante el 2012, como muestra de la versatilidad de los lugareños a la hora de enfrentar el bloqueo y mantener en funcionamiento equipos de transporte, industrias y fábricas.

Camagüey es hoy escenario de transformaciones vitales, y creo que se impone ratificar que lograremos nuestros objetivos si cada cual hace la parte que le toca, y la hace bien.

Somos conscientes de cuánto esfuerzo se necesita aún en este empeño, pero la unidad ha sido fortaleza de Cuba a través de los tiempos. Unidad y ahínco que se fortalece con la voluntad de todos.

Laboriosa y firme, Cuba no habrá de esperar por Camagüey.

Por Esther Borges Moya/ Radio Cadena Agramonte.