Una santacruceña engrandece profesión de educar para la vida


Santa Cruz del Sur, 11 dic .- En la cúspide de su vocación, allí donde se tocan las ideas con las manos, estaba la medicina. “Tan apegada estaba a mi madre que no quise ir a estudiar la enseñanza preuniversitaria al municipio Sierra de Cubitas. Demasiados kilómetros separan a Santa Cruz del Sur de ese territorio camagüeyano. Escogí la carrera de educadora de círculo infantil, que también me gustaba”.

La escuela “Luz Palomares” en la Ciudad de los Tinajones acogía a otra futura educadora. Katia Rodríguez Ripoll al egresar, laboró en los círculos infantiles “Luis Aldana” y “Flores de la caña”, ambas instituciones ubicadas en esta sureña localidad.

“Fui promotora además del Programa Educa a tu Hijo. A partir del año 1995 comencé a trabajar el grado preescolar en la escuela primaria “Ignacio Agramonte”, donde aún me encuentro”, refirió.

Son colegiales de cinco años integrados a varios programas de las áreas del conocimiento y desarrollo, cuyos contenidos se interrelacionan. Entre ellos están la Educación Socio-Moral, Lengua Materna, Conocimientos del mundo de los objetos y sus relaciones, nociones elementales de Matemática, Educación Física, Expresión Corporal, entre otras.

“El juego de roles es la actividad rectora en toda la etapa”, afirma Rodríguez.”Tiene una frecuencia específica, pudiendo ocupar otros espacios de tiempo. Por otra parte ese accionar en las diferentes formas: tradicionales, didácticas, constructivas, musicales, etcétera, constituye un elemento esencial como instrumento básico del discernimiento y avance de los pequeños”.

Dadas las crecientes posibilidades de sus progresos físicos y psíquicos las tareas a desempeñar con ellos pueden prolongarse hasta 25 minutos. “Para proyectar bien la labor creadora en el sentido correcto del proceso de enseñanza realizo un diagnóstico del nivel alcanzado por los niños y niñas, dominando el medio social en que viven y se educan”.

Estos infantes tendrán un calendario lectivo de indispensable nivel preparatorio para el ingreso al primer grado. La educadora tiene en cuenta en su faena sistemática la forja de elementos en el proceso docente-educativo a fin de preparar a los alumnos para el desempeño con éxito de una nueva responsabilidad: el estudio.