Trabajan por más salud y calidad de vida de adultos mayores

Santa Clara, 31 ene .-Estrategias para el cuidado de las personas de la tercera edad orientadas a garantizar mejores condiciones de vida y asistencia médica y una longevidad satisfactoria, se aplican en Villa Clara, la provincia más envejecida de Cuba.

Esas acciones, que involucran a familiares, cuidadores y en general a toda la sociedad, incluyen el seguimiento en todas las áreas de salud a males crónicos, factores de riesgo y estados de necesidad de adultos mayores.

En el territorio villaclareño viven 182 mil 382 personas de 60 años o más, para el 23,15 por ciento del total general de la población, mientras en el municipio de Placetas la tasa se eleva al 25 por ciento y en Cifuentes, Remedios, Encrucijada y Camajuaní, el registro está sobre la media provincial.

Según declaró a la ACN Mirta Rosa Hernández, jefa de la sección de adultos mayores de la Dirección de Salud en la provincia, el personal sanitario ofrece un seguimiento diferenciado a los 173 centenarios dispensarizados.

Significó que se trabaja en la prevención de las enfermedades crónicas no trasmisibles, acceso al servicio de la atención primaria de salud y creación de entornos adaptados a los adultos mayores.

Entre las prioridades para el actual año sobresale lograr la permanencia del médico y la enfermera de la familia en todos los consultorios, lo que evitará el traslado de las personas de mayor edad a sitios distantes, agregó.

Hernández destacó que en los 13 municipios del territorio existe atención gerontológica y se realizan programas de orientación familiar sobre el manejo adecuado del anciano en la comunidad, en salas de rehabilitación, círculos y casas de abuelos, así como también en hogares de ancianos.

Se benefician del Servicio de Alimentación Familiar siete mil 278 adultos mayores, mientras otros concurren a los círculos de abuelos, aunque en este caso se estudia cómo lograr una mayor motivación hacia la práctica de ejercicios físicos y estimular la incorporación a este programa.

Existe una sistemática capacitación del personal que atiende a la población longeva con escuelas de cuidadores mientras en la Universidad Médica se preparan 19 residentes en geriatría y concluyó un diplomado en gerontología comunitaria, que debe repetirse este año.

Rigoberto Morales, de 93 años, padre de una docena de hijas, asiste a la casa de abuelos número dos de Santa Clara desde hace cinco años y se siente satisfecho por las buenas condiciones materiales de la institución, la cariñosa atención de salud y las programaciones de entretenimiento.