[:es]Ternura de joven educadora santacruceña traspasa límites del aula[:]

[:es]La candidez es el símbolo de su actitud. Agrada verla tratar a sus educandos. Los pequeñines la adoran sin fingimientos. Yuselis Alpízar Viltres le sonríe al sueño logrado. El magisterio cubano tiene otra recién graduada con mucho talento.

“La hermana de mi mamá trabajó en un centro de enseñanza especial en el municipio Florida. Siendo pequeña me pasaba días en su casa. Mi tía Eusebia me llevaba a su aula. Verla desempeñarse frente a los alumnos me estimuló mucho”, recordó animada.

En los años de estudio en la enseñanza primaria y secundaria básica integró el círculo de interés de Pedagogía. “Cuando terminé el noveno grado, indicó, solicité en la boleta como primera opción ser maestra”.

Lo decidido le afirmó a la santacruceña la vocación una vez que comenzó a superarse en la escuela pedagógica Nicolás Guillén Batista, de Camagüey. Después las prácticas preprofesionales acentuaron sus motivaciones.  “Tuve la ayuda en esa etapa de los tutores Alexei de la Vega y Rosa María Aguilera Batueca. Me sirvió de gran ayuda”, señaló satisfecha.

En este su primer curso escolar, la Alpízar  le imparte clases a un grupo de quinto grado del plantel de la educación primaria Carlos Manuel de Céspedes, ubicado en el Reparto Carlos Manuel de Céspedes, del emporio cabecera.

Sobre los resultados académicos al cierre del primer período del calendario docente educativo destacó: “Fueron excelentes”.

Los 20 escolares guiados por la tratable lugareña tienen los conocimientos vencidos en ese etapa. “Me apoyo en sus padres, algo vital, para que en los hogares sus hijos repasen los contenidos de las seis materias y hagan las tareas orientadas”, agregó.

De igual manera se programa su autopreparación a la par que cursa la licenciatura en la enseñanza primaria.

Muchos son los buenos sentimientos que distinguen a Yuselis. “Soy, ante todo,  tierna con mis alumnos dentro y fuera del aula, sin dejar de ser recta”. Finalmente confesó  otra aspiración: “Ser la educadora de mis chiquilines en sexto grado”.

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