Reitera Rusia rechazo a injerencia en elecciones de Estados Unidos

Moscú, 12 jul.- Rusia se ha visto forzada a rechazar nuevamente las acusaciones de que intervino en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, para favorecer la victoria de Donald Trump.

Dos altos cargos rusos: el vocero de la presidencia, Dimitri Peskov, y el canciller, Serguei Lavrov, han tenido que desmentir la presunta injerencia de Moscú ante un nuevo escándalo en pleno desarrollo en Washington que involucra a Donald Trump Junior, el hijo del magnate, como parte de una supuesta trama entre la campaña electoral del magnate y el Kremlin.

El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, remarcó que no se ha oído ni un solo hecho que refuerce al menos, de alguna manera, esas afirmaciones sin fundamento.

Durante una rueda de prensa con su homólogo de Bélgica, Didier Reynders, Lavrov señaló este miércoles que, dada la falta de pruebas contundentes, habría que dirigir las preguntas sobre ese tema a los congresistas estadounidenses y a quienes intentan mantener este asunto vivo.

Para el jefe de la diplomacia rusa, su gobierno no tiene dudas de que la agitación actual está pensada para revertir el resultado de las elecciones ganadas por Donald Trump.

Vocero de la presidencia Rusia, Dimitri Peskov

Entre tanto, el vocero de la presidencia, Dimitri Peskov, negó este miércoles que el Kremlin pidió a un empresario inmobiliario de Moscú, Aras Agalarov, y su hijo, Emin, organizar una reunión entre una abogada rusa y el hijo mayor de Donald Trump, para hablar de información supuestamente perjudicial para la candidata demócrata, Hillary Clinton.

En los emails del caso publicados ayer por Trump Junior, el publicista estadounidense Rob Goldstone le dice al hijo del entonces candidato presidencial republicano que el cantante Emin Agalarov y su padre habían ayudado al gobierno ruso a apoyar a Trump.

En declaraciones a la prensa, el portavoz de la presidencia rusa insistió que el Kremlin no ha hablado con Agalarov y que no tiene vínculos con la abogada rusa presente en la reunión con Trump Junior, celebrada el nueve de junio del 2016, cuando el magnate contendía con Clinton por la nominación presidencial de sus respectivos partidos.

Trump Junior

Trump Junior tuvo que pasar al contraataque ante el creciente escándalo en marcha, al publicar una cadena de correos electrónicos que muestran su conversación con el publicista británico Rob Goldstone.

Este último le habría dicho a Trump Junior el tres de junio de 2016 que el Fiscal General ruso se había reunido con una persona llamada “Aras” para ofrecer a la familia del magnate documentos oficiales e información sensible que incriminaría a Clinton, por entonces virtual candidata demócrata.

En los correos con Goldstone, Trump Junior accedió a reunirse seis días después en Nueva York con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya, para obtener la información comprometedora contra Clinton, aunque el hijo del magnate aclaró ya que los datos eran irrelevantes.

A su vez, Goldstone ha rechazado previamente saber nada de que el gobierno ruso pudiera estar implicado en la elección estadounidense.

No obstante, los adversarios de Trump creen ver la primera confirmación de que alguien asociado con él, su propio hijo, asistió a una cita con la expectativa de recibir información sensible por parte de funcionarios rusos interesados en sabotear a Clinton.

Analistas creen que los emails de Trump Junior desmienten casi un año de afirmaciones de funcionaros del magnate de que no hubo coordinación entre su campaña y el gobierno ruso.

Incluso, algunos expertos creen que Si no hubo colusión en este caso, Trump Junior no solo estaba abierto a la ayuda rusa, sino que le “encantaba”.

Desde el pasado mes de mayo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos designó al exdirector del Buró de Investigaciones Federales, Robert Mueller, como fiscal especial para investigar la presunta injerencia rusa a favor de la elección de Donald Trump.