[:es]Por los desaparecidos, marchan miles en Argentina[:]

[:es]Buenos Aires, 25 mar.- El dolor de los familiares y la esperanza reflejada en los rostros de los jóvenes que luchan hoy por un mejor país: la marcha por la memoria de los desaparecidos de la última dictadura militar argentina fue impresionante.

Desde horas tempranas de este sábado Buenos Aires se tiñó de banderas, de cánticos y consignas para recordar el aniversario 42 del golpe de Estado de 1976, un grito extendido desde el corazón de la capital hasta otras provincias, que recuerda una época triste, dolorosa, dura, imborrable para la Historia de este país y de América Latina.

Los vagones de la línea A del popular metro porteño estaban atestados de niños, jóvenes, familias enteras que iban rumbo a la emblemática Plaza de Mayo a acompañar en esta jornada a las madres y abuelas que hoy siguen luchando por verdad, memoria y justicia para sus hijos y nietos.

Las frases contra el Gobierno actual no faltaron. Muchos gritaban arengas contra el Ejecutivo con mucha bronca.

No hay quien pueda vivir ya en este país, no sé ni cómo llegar a fin de mes y, además, el Gobierno desconoce las políticas de derechos humanos, se lamentaba una anciana con bastón que iba rumbo a la Plaza en el metro y se sumó a varios de los cánticos que se escuchaban dentro del vagón: “Olé olé, olé olá, como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”.

Al filo de la tarde caminar por la céntrica avenida de Mayo hasta la Plaza ya era imposible y desde la estación Lima en dirección a la tribuna apenas se podía avanzar ante la multitud que se abrazaba, cantaba, lloraba y miraba al cielo en honor a los desaparecidos.

Allí, entre la muchedumbre, estaba Natalia, una joven que vino desde la ciudad bonaerense de Chivilcoy, representando al movimiento nacional de murgas y sosteniendo al frente una bandera.

Esperamos que no quede ningún genocida suelto, los queremos a todos en las cárceles y pedimos un país justo, equitativo, donde las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres, donde la cultura popular no se reprima como se hace, dijo a Prensa Latina.

Muy cerca, junto a su esposo, quien cargaba un bebé de apenas un año, estaba Jessica, quien sentía que tenía que estar presente en un día como hoy.

En declaraciones a Prensa Latina, la joven, de unos 28 años de edad, criticó al Gobierno por no realizar ningún acto oficial en este Día Nacional de la Memoria, en recordación del inicio del Golpe Militar de 1976, que dejó 30 mil desaparecidos.

El hecho de que no haya un acto oficial está indicando por qué lado van y necesitamos recordar la Historia, porque si no se recuerda se repite, para que no haya más asesinatos, robos de niños, decía.

Yo soy madre y por más que uno no esté con una ideología no me pueden desaparecer, matar, hay cosas que no están bien, expresaba al tiempo que señalaba que con la juventud tan activa que hay hoy en Argentina, confía y lucha para que la Historia no se repita.

Sueño hoy con un país más homogéneo en cuanto a derechos y distribución de riquezas, si seguimos unidos creo puede suceder, acotó.

En la larga calle, donde se puede ver de un lado el Congreso y del otro la imponente Casa Rosada, sede del Ejecutivo, el repicar de los tambores, el colorido de las murgas, organizaciones de todo tipo, sin distinción de razas ni credos, llenaron las aceras con las imágenes de los desaparecidos y el símbolo de los pañuelos blancos que identifica la lucha de las Madres y las Abuelas.

En la Plaza estaban los rostros infaltables de los derechos humanos, las Abuelas, las Madres, los hijos, los nietos recuperados.

Junto a ellos, también en el escenario central estaba Sergio, el hermano mayor del joven Santiago Maldonado, encontrado muerto el pasado año tras una represión de las fuerzas de Seguridad contra la comunidad mapuche de Cushamen.

“Hoy es un día de lucha y unidad para los organismos de derechos humanos y para la memoria”, dijo al llegar a la Plaza la líder de Abuelas, Estela de Carlotto, quien celebró “la batalla que nos permitió recuperar 127 nietos”, hijos de desaparecidos.

Por la líder social Milagro Sala, en prisión domiciliaria en la provincia de Jujuy hace dos años, por los desaparecidos, por Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, víctimas de las represiones contra las comunidades indígenas, por una Argentina que no olvida ni olvidará a sus muertos, este 24 de marzo fue otro día histórico para esta nación austral. (PL) (Foto: TeleSUR)[:]