Perros surfistas (+ Fotos)

Estos no van a la playa a corretear en la arena, revolcarse en ella, hacer amigos o lucir sus trajes de baño. Van a competir en serio, ponen en riesgo sus vidas y también hacen demostración de habilidades nuevas para complacer a sus amos y a quienes amen a la raza canina.

Ya son diez las ediciones de la competencia anual Surf City/Surf Dog de California, que se celebra en Huntington Beach, y el espectáculo atrae a humanos y perros, pues uno de los eventos del cada vez más popular deporte marino tiene también pique de los nobles animales, solos o con sus propietarios.

Las categorías están establecidas por peso y tamaño de los falderos: pequeños perros, medianos, grandes, extra-grandes. Cada ronda de surfeo debe durar diez minutos y en ella atrapar la mayor cantidad de olas posibles. Cada uno de los jueces en el concurso puede darle un máximo de diez puntos.

Docenas de mascotas —provenientes de muchas partes del mundo— participaron en el arte del equilibrio sobre la tabla y evitar las olas y vaya que son también expertos surfeadores a juzgar por las fotos. Según la publicación Early in Time, además de disfrutar del juego y mostrar la confianza en sus dueños, exponen una pericia que no poseemos la mayoría de los humanos.

Por razones de seguridad, agrega Early in Time, los perros no van amarrados a la tabla y siempre usan chaleco salvavidas.

El de California no es el único torneo, y en agosto pasado se celebró en ese mismo estado de EE. UU. la tercera edición del Campeonato Mundial de Surfing para Perros, con más de 60 participantes.

Se evalúa duración del ejercicio, técnica, confianza, estilo, dificultad de la ola surfeada y cuánto ha disfrutado o no la actividad. Los tres de mayor puntaje son los ganadores de la primera ronda. Estos vuelven a competir en una segunda ronda donde son dos los ganadores, los que finalmente compiten entre sí para llevarse el Ganador Absoluto.

Su porte y seguridad sobre la tabla de surf lo dice todo. La ganadora absoluta de innumerables torneos es Abbie, una Kelpie australiana, abandonada en el camino cuando era una cachorrita (2006), fue adoptada y en 2008 comenzó a surfear con su amigo humano, Michael Uy, quien dicen le enseñó para ayudarla a mejorar su autoconfianza y pudo ver lo mucho que disfrutaba el mar.

Desde entonces, Abbie ha subido siempre al podio, tiene dos Records Guinness y en 2014 se convirtió en el primer perro —en realidad perra— en ser incluido en el Salón Internacional de la Fama del Surf. Claro que sí, Abbie es una leyenda.

Y aquí les dejamos algunas instantáneas de Abbie en plena acción y con su amigo y salvador Uy, así como de otros de los contendientes. (Tomado de www.juventudrebelde.cu)

 La campeona, con su dueño y entrenador.