ONU realiza consultas para reanudar diálogo intersirio en Ginebra

Por Waldo Mendiluza

Naciones Unidas, 25 ago.- El enviado especial adjunto de la ONU para Siria, Ramzy Ezzeldin Ramzy, señaló que están en curso consultas para la reanudación de las conversaciones en Ginebra entre el Gobierno y la oposición.

 

Continuamos evaluando la situación para definir cuándo convocaremos las nuevas pláticas, dijo el diplomático, quien comentó que uno de los acontecimientos a seguir es el resultado de una reunión en Riad, Arabia Saudita, entre grupos opositores.

El enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, había informado hace una semana su intención de llamar a Ginebra-VIII en octubre.

Ramzy también consideró este jueves como un tema favorable para la reanudación de las negociaciones dirigidas a poner fin al conflicto, que estalló en marzo de 2011, el establecimiento la víspera en Amán, Jordania, de un centro de monitoreo para impulsar el cumplimiento de las zonas de distensión en el suroccidente sirio.

Rusia, Estados Unidos y Jordania forman parte de la iniciativa, una de las aplicadas para reducir las tensiones en el país levantino y potenciar el alto el fuego vigente desde diciembre gracias a la mediación de Moscú y Ankara.

La nueva ronda de las pláticas auspiciadas por la ONU genera expectativas, ante la voluntad expresada por De Mistura de celebrar una etapa decisiva en el proceso de paz, que incluso pudiera llevar a conversaciones frente a frente entre la delegación gubernamental y la opositora, que hasta ahora han protagonizado un diálogo indirecto.

Todavía son muchos los desafíos a superar para que se avance por el camino hacia el fin de un conflicto resultante del interés de occidente y sus aliados regionales en imponer un cambio de régimen en Damasco.

Uno de los retos es poner de acuerdo a las múltiples facciones antigubernamentales, que responden a diversos centros de poder en el mundo y en la región.

Las partes decidieron en pasadas etapas del proceso fijar prioridades como las elecciones, la nueva Constitución, la gobernanza inclusiva y el combate al terrorismo.

Aunque Naciones Unidas, y en particular De Mistura, se abstiene de crear falsas expectativas, sugiere que hay algunos pasos alentadores, entre ellos el acuerdo sobre la canasta de temas a discutir, las reuniones a nivel de expertos y los cambios en el terreno, donde la violencia ha disminuido en varias localidades.

También muy valioso es el proceso paralelo de negociaciones en Astaná, Kazajstán, el cual tendrá a mediados de septiembre su próxima edición.

Ginebra-VII culminó el mes pasado con esa sensación de progreso trasladada por De Mistura y por el jefe de la delegación siria, el embajador ante la ONU, Bashar Jaafari, quien calificó de útil la ronda.

Para la ONU, los actores del conflicto tienen la obligación de encontrar una salida política que ponga fin al sufrimiento de la población del país levantino, donde se reportan cientos de miles de muertos y millones de desplazados internos y refugiados.

La cuestión más difícil es conciliar la posición del gobierno, que reclama respeto para la autodeterminación del pueblo sirio y la derrota del terrorismo impuesto desde el exterior, con la de un abanico de organizaciones opositoras, muchas de ellas con el papel de servir de punta de lanza del cambio de régimen promovido por occidente y sus aliados.