Neurólogo pondera efectos terapéuticos de medicamento cubano

Santiago de Cuba, 5 dic .-El doctor Javier V. Sánchez, del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, elogió aquí los efectos terapéuticos del medicamento cubano Policosanol, principalmente en la recuperación del ictus isquémico, como parte de las afecciones cerebrovasculares (ecv).

 

El galeno resaltó el hecho de que un producto farmacéutico natural creado en Cuba haya logrado tan positivos resultados, validados particularmente por investigaciones que se insertaron en su tesis de doctorado en Ciencias Médicas, recientemente defendida con éxito y con sistemáticas publicaciones.

Aludió a la devastación que causan las ecv, que cobran muchas vidas y provocan diversas incapacidades, por lo cual cualquier tratamiento o variante en la práctica médica que mejore a esos pacientes es de suma trascendencia para el sistema sanitario del país, máxime ante el envejecimiento demográfico.

Sánchez reconoció la labor por más de 25 años del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (Cenic), principal artífice del PPG, como también es denominada esa fórmula que se basa en la mezcla de ocho alcoholes, aislada de la cera de la caña de azúcar.

Agradeció el apoyo a la parte clínica, desarrollada por él, de los excelentes investigadores de esa institución, empeñados en uno de los logros científicos de Cuba, al cual dedicó todo su desvelo desde los primeros momentos el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro.

Se refirió también al aval internacional que logró el Policosanol, reconocido por prominentes científicos de numerosos países y al imperativo de continuar desarrollándolo tanto con carácter preventivo como terapéutico con aquellas personas que ya sufrieron un accidente de ese sistema vital para el organismo.

Durante un Taller Nacional realizado en esta ciudad fueron constatados los efectos hipolipemiantes, antiagregantes plaquetarios, antioxidantes, en pacientes con enfermedades arterial periférica y coronaria, en poblaciones con múltiples factores de riesgo y particularmente en ancianos, del PPG.

La positiva incidencia en sujetos de edad media y en individuos aquejados por el ictus isquémico completa el abanico bienhechor, que incluye consecuentemente una mejoría en la calidad de vida.(PL)