Lactancia materna, regla elemental de puérperas santacruceñas

Santa Cruz del Sur, 3 ago.- Cuando los bebés acaban de nacer tienen una agudeza visual restringida. Divisan los objetos y las personas de manera borrosa, pero el calor maternal lo identifican a partir del primer roce con los pechos de la progenitora. El apetitoso olor del calostro los hace buscar ansiosos el pezón para alimentarse.

Es así como se fundamenta la correspondencia claramente proporcional de la lactancia materna con la sana nutrición y la seguridad alimentaria.

La ideal forma de sustento para los recién nacidos y los niños pequeños, es promovida en Cuba por el programa del médico y la enfermera de la familia, el sistema de Salud Pública, además interviene la Organización Mundial de la Salud.

A través de le leche materna los neonatos reciben todos los alimentos, vitaminas y minerales que requieren para el crecimiento en los primeros seis meses de vida. Durante ese período no tienen necesidad de ingerir agua u otro nutrimento

La mamá e hijo crean un vínculo afectivo maravillo a través del acto de lactar. Ella le cede al infante los anticuerpos que su organismo demanda para combatir las enfermedades.

El propio acto de succionar estimula el crecimiento adecuado de la boca y la mandíbula del nené, también la secreción de hormonas para la digestión.

Las puérperas santacruceñas reducen de esa manera el riesgo de hemorragia posparto, evitan en gran medida padecer a largo plazo de diabetes tipo dos, cáncer de mama, de útero y ovario.