La 3G llegó para quedarse

Como eco, la noticia se sentía cerca, especialmente porque a finales del mes pasado especialistas de Etecsa habían anunciado los trabajos que se realizaban para posibilitar el acceso de los usuarios prepagos a la red de tercera generación (3G), y así compartir el tráfico de voz y datos en las redes 2G y 3G.

Las pruebas comenzaron en Matanzas, luego en Villa Clara, Ciego de Ávila, Santiago de Cuba, Camagüey…, así, hasta llegar al resto del país.

La singularidad es que desde este 25 de abril la cobertura de esta tecnología en La Habana incluye a todos los municipios, por lo que el usuario capitalino podrá apreciar una mejora en el uso del correo Nauta, mientras que en el resto de los territorios, ya las cabeceras provinciales y polos turísticos tienen 3G. En el caso del municipio especial Isla de la Juventud, la red será habilitada en los próximos días.

Según esclareció a Granma Luis Manuel Díaz, director de Comunicación Institucional de Etecsa, para que el cliente pueda disfrutar de esta tecnología –que ofrece una mayor velocidad de acceso y capacidad multimedia–, «lo primero es que el cliente se encuentre bajo cobertura 3G y que el terminal de su celular sea compatible al estándar WCDMA en la frecuencia de 900 MHz, que es una norma internacional utilizada por varios países de Europa y América Latina».

Hay que explicar que la información y los datos que llegan a los smartphones sucede a través de ondas de radio que viajan por el aire, y pueden tener diferentes frecuencias: 900 MHz, 1 800 MHz, 2 600 MHz, etc. De ahí la precisión de comprobar siempre las bandas disponibles del móvil antes de comprarlo, pues en dependencia del receptor que posea el dispositivo, podrá conectarse a la 3G en Cuba.

Esto no implica, por otra parte, que un teléfono que no sea inteligente no pueda acceder a la nueva red, aun con las limitaciones propias de su terminal. Como tampoco significa que si el móvil no soporta esta tecnología ya sea inutilizable, pues tanto la 2G como la 3G coexisten sin dificultad; es decir, el usuario podrá como hasta ahora seguir cursando tráfico, lo que su teléfono se conectará a la red que tenga mejores condiciones siempre y cuando sea compatible con la frecuencia y el estándar establecido.

Para comprobar manualmente si el teléfono puede acceder a la tecnología de tercera generación, el cliente solo tiene que abrir la herramienta de Ajuste / Redes Móviles / Modo de Red; aunque en dependencia de la marca y el modelo pueden variar algunos de estos pasos.

«En el caso de que el teléfono admita más de una red, se sugiere ponerlo en modo automático, pues de esta forma el usuario siempre va a usar los servicios disponibles, ya que si existe mucha concurrencia de usuarios en una de las redes, automáticamente la transmisión de datos y de voz pasa para la otra», comentó el director de Comunicación Institucional.

Por otra parte, hay que puntualizar –insistió Oscar López Díaz, especialista de Mercadotecnia de la división de servicios móviles– que contar con cobertura 3G, además de mejorar la velocidad de conexión del correo Nauta, posibilitará en un futuro el acceso a otros servicios como Internet en los teléfonos».

La introducción de esta tecnología y la habilitación a los suscriptores, nos acerca cada vez más al sueño –que ya es casi una necesidad social– de poder revisar, desde nuestro móvil, la suscripción de un chat, bajar un video o simplemente darle like a una foto en Facebook, sin tener que acudir necesariamente a una zona wifi.

Claro está que La Habana no es Cuba, como muchas veces los propios lectores han mencionado en estas páginas, y que Etecsa tiene la responsabilidad de seguir sustituyendo tecnológicamente las radiobases que existen en el territorio nacional, para lograr condiciones similares en todos los municipios del país y así posibilitar el empleo por los usuarios de las nuevas modalidades de servicios móviles que irán surgiendo. (Tomado de cubadebate.cu)