Infante santacruceño aquejado de crónicas patologías aprecia generosidad de la Revolución

Al verlo tan fuerte, vigoroso, con un color rosado formidable, llevando en las grandes pupilas negras sus objetivos primordiales, resulta imposible creer a cualquier persona que no lo conozca, las crónicas patologías con las que Daniel Pérez Rodríguez, un niño de 11 años, convive.

En cuanto nació le fue descubierta  la insuficiencia renal por un reflujo uretral bilateral de grado cuatro. “La enfermedad le ha causado la atrofia del riñón  izquierdo”, explica Yadirka Rodríguez Batista, la madre del niño, quien se sabe al dedillo todas las dolencias del infante, como si hubiera cursado la carrera de medicina.

También padece el escolar de atopia respiratoria, hidronefrosis, hipotiroidismo y síndrome genético de malformación ósea en los miembros inferiores.

Pero que nadie vaya a sacar ahora mismo conclusiones apresuradas, pues Daniel no es un niño triste. Cursa el sexto grado en la escuela primaria Algérico Lara Correa, enclavada en La Jagua, colectivo donde  se destaca por su dedicación al primer deber de un pionero: el estudio.

“Soy monitor de la asignatura Educación Cívica desde el quinto grado. Me presenté el curso pasado con esta materia en el concurso municipal obteniendo el primer lugar.  Asistir al evento provincial me dio la posibilidad de ser el segundo concursante premiado”.

Recientemente, agregó, participó en el encuentro local, donde llevó un trabajo de la misma disciplina. “En enero, dijo, se darán a conocer los resultados. Espero recibir buenas calificaciones”, manifestó comedido.

Desde ahora ya tiene decidido lo que será en el futuro: “Quiero ser médico”, dijo feliz. Ninguna de sus enfermedades le va a obstaculizar el propósito, pues los eficientes galenos de la Salud Pública cubana encargados de consultarlo y propiciarle los medicamentos indispensables para mejorarle su calidad de vida, le continuarán dando toda la atención científica para que pueda alcanzar la meta trazada.

La generosidad de la Revolución conducida desde la eternidad por el máximo Líder Histórico, y la dirección irreversible del proceso socialista cubano liderado por el General Presidente Raúl,  prioriza la infancia. Hasta su casa apartamento número 8, ubicada en el cuarto piso del edificio 12, de la santacruceña comunidad Jesús Suárez Gayol, se le llevó un refrigerador marca Haier, nuevo de paquete.

Llorosa, Yadirka agradeció el esencial regalo.  “No tengo como pagarle a la Revolución Cubana todo lo que ha hecho y hace por la vida de mi hijo y la de muchos niños. Soy una madre humilde, sin riquezas materiales. En cualquier país capitalista no hubiera podido pagar la atención médica que de manera gratuita Danielito recibe”.

“Está muy lindo el refrigerador. Podré guardar en él los medicamentos sin temor  que se echen a perder”, comento Daniel. Seguidamente expresó: ¡Millones de gracias, Fidel!

María del Carmen Olivares Bejerano, directora de Trabajo y Seguridad Social en el territorio, informó al reportero como la ejecución del presupuesto para el actual calendario próximo a finalizar, ascendente a 102 mil 900 pesos en moneda nacional se ejecutó al 100 %, entregándose a 436 personas con necesidad de recursos materiales ropas, avituallamientos y artículos de uso doméstico.

Para el 2018, dijo la funcionaria, el plan aprobado se eleva a 241 mil 900 pesos, 139 mil más que en 2017.