Fundador del Partido Comunista en Santa Cruz del Sur reafirma lealtad a Revolución

Santa Cruz del Sur, 2 abr .- Cuando el santacruceño César Monteagudo Yero transitaba por los 11 años de edad, en oportunidades oyó hablar a un tío suyo sobre la importancia de la unidad proletaria en torno al Partido Socialista Popular (PSP).

“Sobre esas cosas no entendía casi nada, pero si sufría en carne propia al igual que mis hermanos y mis padres, las calamidades de los pobres. Los derechos de los campesinos como nosotros estaban subyugados, trabajábamos como bestias, enfermábamos sin recibir asistencia médica y si moríamos, éramos insignificantes hasta para el sepulturero”

Evoca, las casi nulas libertadas democráticas; los problemas del desempleo crónico… “Los gobernantes de este país le abrían las puertas de par en par a los monopolios yanquis, por eso la lucha del PSP era invariable; la gente humilde que lo integraba era perseguida, pues estaban en contra de la explotación descomunal desplegada por la oligarquía y el imperialismo”.

Vivir en torno a esas batallas políticas le concedió cuantiosa fuerza moral; tiempo después, en plena juventud, se integra al Movimiento 26 de Julio (M-26-7) en el barrio Las 27 del central Francisco (hoy municipio “Amancio Rodríguez, en Las Tunas).

“La rebeldía popular se manifestaba de distintas maneras: huelgas, manifestaciones, propaganda revolucionaria, sabotajes… En cualquier lugar de Cuba había un hervidero de acciones en contra de la ignominia, la desidia y los sufrimientos”.

Cuando la tropa del Comandante Ernesto Che Guevara durante la invasión de Oriente a Occidente, hizo acampada en los montes de San Miguel del Junco, “conversé con un soldado rebelde, miembro del PSP, quien logró adoctrinarme sobre algunos elementos del programa de ese Partido; comprendí mejor los conceptos de su combate político”, testificó Monteagudo.

“¿Qué hubiera sido de Cuba sin un Fidel, protagonista máximo de la trascendental victoria del primero de enero de 1959? Rescatamos la dignidad, los derechos, la libertad, el honor y la independencia. Renunciar a tantas conquistas sería adoptar el blando puesto de los cobardes”.

Anda César por los 82 calendarios, deseando se engrandezca la continuidad histórica del socialismo martiano y marxista-leninista. “Me mantendré activo hasta la muerte en el núcleo del Partido Comunista de Cuba (PCC) que integro. No por viejo me faltan las energías; primero dejaré de respirar antes de serle leal a mi patria o incumplir una tarea como militante”.