[:es]Evocarán santacruceños Aniversario 60 de acción de comando guerrillero[:]

[:es]

Santa Cruz del Sur, 3 ago.- En peregrinación hacia la necrópolis local, irán combatientes y pobladores a rendirle homenaje el próximo domingo a cuatro de los cinco jóvenes del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) que perdieron la vida el cinco de agosto de 1958.

Lo anterior lo dio a conocer al reportero Mario Cabezas Hernández, funcionario responsable del Departamento Patriótico, Militar e Internacionalista en la Dirección municipal de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Jacinto González Jiménez, José Chelala Wualdemar Díaz de la Rosa, José Oquendo Díaz y Orestes Gallardo Ceruto, formaban parte del pelotón dirigido por Julita Guevara (La Bayamesa). Al cometer el grupo rebelde la primera acción en este territorio: la quema de varios carros cerca del puente del río Najasa el 29 de julio de 1958, se planifican otras muy peligrosas.

La dictadura pagaba a cualquier precio algún dato sobre el sitio donde se encontraban los hombres guiados por la mujer de verde olivo. Sin perder el aliento ni la fe, todos enfrentarían juntos cuantos riesgos fueran necesarios para llegar a la victoria final.

El tren de pasajeros que cubría la ruta Camagüey-Santa Cruz del Sur, ya estaba en el punto de mira. Sería la segunda misión a llevar a cabo, siendo escogido a los revolucionarios Jacinto, Chelala, Wualdemar, Oquendo y Gallardo, para cumplirla.

Su objetivo era subir a uno de los coches del medio de transporte sobre rieles, y una vez dentro tratar de dominar la situación. Mandarían a bajar  a los pasajeros y al conductor de la máquina, a fin incendiarla y echarla a andar para que pasara cubierta en llamas frente al cuartel de la guardia rural del emporio cabecera.

El factor sorpresa no acompañó a los del M-26-7. Las mortíferas balas de las armas enemigas le truncaron el plan trazado. Sólo Orestes pudo salir ileso lanzándose hacia un campo cubierto por marabú, tras él iban los proyectiles de los adversarios tratando de alcanzarlo.

En los pasos luctuosos hasta el cementerio de estos predios irá de camarada inseparable la bandera cubana, guía incondicional de los cubanos dignos, de los mártires y héroes de Cuba. El aniversario 60 de este hecho consolida la fortaleza ideológica de los caídos por el deber.[:]