El Francés, en Santa Cruz del Sur, acogió alegrías veraniegas

Santa Cruz del Sur, 7 jul.- Las alegrías de pobladores y artistas se congregaron en la comunidad El Francés, distante siete kilómetros de la cabecera municipal. Varios instructores de arte de la brigada “José Martí” e integrantes del Movimiento de Aficionados de la Casa de Cultura Olga Alonso se sintieron como en familia, por la acogida que recibieron de los vecinos.

En medio del camino y a la sombra verde de una salvadera tuvo lugar el espectáculo este martes en horas de la mañana. Fue el grupo de danza Cohíba, integrado por niñas, casi en edad adolescente, las que iniciaron la jornada bailando un mambo. Al instante la solista Yamilka Rojas tomaba el micrófono para cantar El sol no regresa.

La poesía antillana, legada por el acuarelista de esa expresión Luis Carbonell, es asumida muy bien por el joven Rolando Pérez Fontanill, quien declamó No me gusta molestar e Igual que el Niño Valdés.

Más adelante dos parejas de baile que se hacen llamar Fantasía se movieron atractivamente al compás de sendos merengues, luego Eddy Cisneros, creador aficionado de El Francés, interpretó Yo no soy mejor.

El cierre de este encuentro veraniego estuvo a cargo del sexteto compuesto por instructores de arte, ellos corearon el popular tema La negra Tomasa.

Activa, se pudo apreciar, está en ese sitio de la geografía santacruceña la etapa estival. Los juegos de participación, festivales recreativos, encuentros de voleibol y fútbol… se desarrollarán en julio y agosto.

“A mi me gusta el dominó”, dijo el pequeño Keini Peña Martín. “Ningún niño de los que viven por aquí me ha podido ganar”, agregó eufórico.

Yenisei García Olazábal y Dayanne Fernández Lovaina, afirmaron, intervienen en las actividades competitivas y recreativo-culturales que organizan los profesores del Instituto Nacional de Deportes, Cultura Física y Recreación (INDER) y la promotora cultural. “Lo mismo estamos en un A jugar que siendo las protagonistas de alguna obra de teatro”, comentó la Fernández.

Otros útiles pasatiempos suman regocijos también allí: las artes plásticas, encuentros literarios, la música, la poesía… No hay oportunidad para el ocio, porque de estas manifestaciones los niños, adolescentes y jóvenes, sobre todo, tienen mucho que aprender.